La falta de baños y el estado deplorable de los existentes ya forma parte del folklore del Parque Natural Laguna de Gómez. Este año, a esta tradicional deficiencia, se sumó a la falta de agua por la marcada sequía y la consiguiente mortandad de peces que provocó olores nauseabundos, lo que conformaron un panorama no muy propicio para el turismo.
Ahora, después de varios años de déficit en este servicio, el director de Turismo local Juan Pablo Mastrángelo volvió a anunciar soluciones. Dijo que “se están construyendo dos baterías nuevas de sanitarios y pronto estaremos en condiciones de inaugurar la primera, al lado del camping, y en la segunda quincena haremos lo mismo con la otra”.
“Esperamos que antes de final de la temporada podamos hacer otra batería más, con lo cual será muy importante la oferta de sanitarios”, adelantó.
Mientras tanto, otro verano más transcurre sin que la Laguna de Gómez brinde un servicio esencial para los turistas de paso por el lugar.
Con entrada
Con este panorama poco afortunado, el cobro de la entrada al Balneario prosiguió sin alteraciones.
Mastrángelo defendió la continuidad, a pesar de la sequía y los olores nauseabundos que hubo durante los picos de mortandad de peces. “Se cobra para poder mantener la Laguna, porque hay que cortar el pasto, mantener los baños y otras tareas”, explicó
El funcionario reconoció que “sabemos que los primeros días de la mortandad hubo mucha cantidad de peces y muy mal olor, pero después se limpió enseguida en el término de una semana”.
“Además, hubo que redoblar esfuerzos, contratar más gente, poner más personal, más combustible para las máquinas, así que como fue mucho mayor el gasto se siguió cobrando entrada”, remarcó.
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