Prometen controlar a la industria cervecera

Prometen controlar a la industria cervecera
El Gobernador respondió algunos de los muchos reclamos del Centro de Viñateros y Bodegueros. Nada dijo sobre la caída de la competitividad y la modificación del pronóstico de cosecha del INV.
Al cierre de una cosecha atípica, marcada por una disminución en un 30% de los volúmenes de uva obtenidos en la región, el Centro de Viñateros y Bodegueros del Este realizó ayer su habitual almuerzo de fin de temporada, en el que lanzó una serie de reclamos al gobernador Francisco Pérez.

Entre ellos, se destacaron los problemas crecientes en las exportaciones y la pérdida de competitividad que padece el sector; el pedido de aplicar un control a la producción de cervezas y a otras bebidas sustitutas del vino; una política más eficiente en el uso del agua y también un cambio en el sistema de medición de pronóstico de cosecha del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y una pronta definición en el áspero tema de la minería.

El encuentro se realizó en la bodega Waliors S.A. de Familia Orfila, ubicada a metros del santuario de San Cayetano, en Junín, y el gobernador Pérez participó del almuerzo junto a otras 600 personas, entre las que hubo funcionarios, intendendentes, productores y bodegueros.

Luego de recordar que la zona Este tiene 68.000 hectáreas de viñedos, lo que representa el 30% de las tierras implantadas con ese cultivo en todo el país, Pérez dio respuestas a algunas de las inquietudes planteadas, aunque también evitó referirse a la minería.

"Un dólar planchado, costos en alza, inflación en dólares, falta de insumos, demoras en la devolución del IVA y de las retenciones, son algunos de los inconvenientes que hemos estado soportando en los últimos años", enumeró durante su discurso Javier Palau, presidente de la entidad anfitriona y agregó: "Esto origina problemas de competitividad y la caída en la exportación de vinos fraccionados".

Palau, en representación de los bodegueros y productores reunidos en Junín, pidió fortalecer la campaña de promoción del vino para frenar la continua caída del mercado interno y fue más allá: "Es hora de que el Gobierno de Mendoza dé el puntapié inicial fiscalizando y controlando la producción de estas bebidas sustitutas, que compiten deslealmente con el vino".

El discurso de Palau despertó aplausos en varios pasajes, entre ellos cuando pidió al Gobernador que la región sea consultada al momento de diseñar políticas de uso de agua para riego "porque podemos ayudar a tomar mejores decisiones. A propósito, solicitamos una campaña de cegado de los pozos abandonados, para detener la avanzada contaminación de las napas de agua. Si no lo hacemos pronto, la escasez de agua sumada a su mala calidad llevará a la desaparición de la agricultura en general".

Palau mencionó los problemas de caminos, de inseguridad y la falta de viviendas en las zonas rurales "que impulsa a nuestra gente a emigrar del campo".

A su turno, Pérez dio respuesta a algunos de los planteos realizados: "A partir de este año vamos a comenzar con el cegado de los pozos de agua abandonados y a iniciar un estudio para el recrecimiento del dique El Carrizal para aumentar la capacidad del embalse", anunció Pérez y señaló que hay presupuestados 17 millones de pesos en créditos para vivienda rurales, con amortización de hasta 20 años a tasa cero.

También prometió $ 500.000 para promocionar la marca regional "Tierras del Este"; ayuda para terminar el Templo del Vino en la ciudad de San Martín y aseguró que las trabas de Brasil se han solucionado: "Hemos conseguido volver a las licencias automáticas de Brasil para las economías regionales", dijo Pérez y aseguró que "en el corto plazo y junto a la Dirección de Industria, Rentas y la AFIP, emprenderemos la fiscalización y control de las bebidas sustitutas", asunto que despertó uno de los pocos aplausos que Pérez se llevó de los bodegueros del Este.

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