Promete hablar un aportante electoral

Por Hernan Cappiello

Gabriel Brito, un empresario farmacéutico detenido, que figura como uno de los principales aportantes de la campaña electoral de 2007, que llevó a Cristina Kirchner a la presidencia, prometió revelar hoy ante el juez Norberto Oyarbide, que lo indagará por extorsión, cómo era el circuito de recaudación que realizaba el ex superintendente de Salud Néstor Capaccioli.

Así lo dijo a LA NACION Rafael Díaz Flaque, uno de sus abogados, que ayer intentó sin éxito pedir la excarcelación extraordinaria de su cliente. Oyarbide rechazó la pretensión, por lo menos hasta que se formalice su indagatoria.

Brito aparece donando 310.000 pesos a la campaña electoral, a través de cuatro cheques, pero el empresario dijo luego que el dinero no era suyo, sino de Néstor Lorenzo, el detenido empresario farmacéutico del laboratorio San Javier, que negociaba con José Zanola el pago de reintegros del Estado que recibía la obra social de los bancarios.

Dijo que Lorenzo le pidió los cheques como un favor y que terminó luego firmando recibos. Posteriormente, Brito denunció ante la Justicia a los recaudadores de la campaña electoral por supuesto lavado de dinero. La querella de Brito apunta a los responsables políticos y financieros de la campaña electoral Hernán Diez y Sebastián Gramajo, a Capaccioli y a la ex ministra de Salud Graciela Ocaña.

No obstante, la funcionaria entiende que lo que sabe Brito es de mucho valor. "Es el primer arrepentido en la causa. El ha contado las conversaciones que tenía con varios de los imputados que hoy están detenidos, por ejemplo con Néstor Lorenzo", detalló la ex funcionaria. Ahora Brito está preso por extorsión y como supuesto organizador de la asociación ilícita que mantiene detenidos a Lorenzo y a Zanola.

La justicia tendría grabaciones de conversaciones donde Brito exigía dinero para no hacer público todo lo que sabía sobre el mecanismo que se ejecutaba para los aportes de campaña y sobre cómo se hacían los negocios con los reintegros de medicamentos oncológicos muy costosos que debía pagar el Ministerio de Salud a las obras sociales.

Incluso hay otras charlas de Lorenzo con Gramajo y con Diez donde parecen aludir a la extorsión de la que eran víctimas por parte de Brito, que se conformaba con que le dieran participación en uno de los negocios en los que estaban.

Tenía sus razones: Brito le había entregado cheques a Lorenzo, que a su vez los había entregado a su financiera, Vernet, pero como uno de esos cheques no tenía fondos, la entidad crediticia terminó pidiendo la quiebra de Brito.

"Brito está dispuesto a hablar, no es culpable de nada. Si no tiene presiones durante su indagatoria, va a hablar, y al terminar tendría que salir en libertad", dijo su abogado Díaz Flaque, quien interpretó que su cliente está más cerca de ser un testigo que un imputado.

De hecho, Brito se presentó tres veces en el juzgado de Oyarbide ofreciendo su testimonio, pero el juez tenía evidencias sobre su intervención en la causa de los medicamentos y le pareció prudente escucharlo, pero como acusado de cometer delitos relacionados con esos negociados. El fiscal Luis Comparatore ya había pedido su indagatoria al sostener que le daba dinero Lorenzo pero al mismo tiempo tiene datos que pueden ser importantes para el caso.

OCAÑA CREE QUE ES UN ARREPENTIMIENTO

* La ex ministra de Salud Graciela Ocaña afirmó ayer que el detenido mayorista farmacéutico Gabriel Brito "es el primer arrepentido en la causa" de la mafia de los medicamentos. "El ha contado las conversaciones que tenía con varios de los imputados que hoy están detenidos, por ejemplo con Néstor Lorenzo", detalló.

Comentá la nota