Mariotto le da forma de plenario de discusión política a un armado que contiene a los kirchneristas de paladar negro. Cerca suyo dicen que “no es contra Scioli”, pero marcan la cancha desde ahora y reconocen sus deseos de ir por la Gobernación en 2015
Cristina Fernández impuso a Mariotto, y así cruzó dos líneas de pensamiento y acción en la fórmula bonaerense. Forzó esa geometría para darle mayor anclaje provincial al kirchnerismo de paladar negro, hasta este año solamente convidado en el reparto de poder territorial, y ahora protagonista al menos de igual a igual. Elásticas, las paralelas de la política pueden llevarse a puntos de encuentro pero, a la larga, siguen cada una el andarivel destinado.
Los soldados de la Casa Rosada dicen que “esto es a favor de Scioli, no en contra”. Acciones como el plenario organizado en Esteban Echeverría por el vicegobernador electo, y pretensiones que se conocen con el correr de los días, parecen ir en otro sentido. Quizá no sea en contra de, pero nadie niega en su entorno que Gabriel Mariotto llegó a la Provincia para algo más que presidir pasivamente las sesiones del Senado. El titular del AFSCA ejercerá un control sobre las acciones del Gobernador y armará el “cristinismo” provincial de cara al futuro.
“En los próximos años el proyecto de la Provincia será reflejo del proyecto nacional”, dice el vicegobernador en público. “Daniel siempre fue leal a la Presidenta, y lo seguirá siendo”, se cansan de repetir los sciolistas, y desde esa perspectiva molesta la duda sobre el “reflejo” que fue el territorio bonaerense hasta ahora. “Siempre fuimos parte del proyecto”, insisten cerca del mandatario.
“Mariotto contiene a otros sectores. No es que le tengan desprecio a Scioli, sino que hay compañeros que se sienten mejor contenidos por Gabriel; acá se trata de sumar, no de restar”, dice a La Tecla un delegado de la transversalidad con territorio.
Una diputada K asegura que “Gabriel es el dirigente en el cual Cristina depositó la confianza para organizar el kirchnerismo en la Provincia, que hasta ahora no se expresaba con claridad. No va a competir con el aparato de los intendentes ni con el PJ. Se intenta construir un dispositivo dinámico y plural sin regalarle las banderas del peronismo. Y desde la Legislatura va a propiciar debates pendientes, pero todo de manera propositiva, sin confrontación”.
Todos los esfuerzos por mostrar un solo kirchnerismo se desvanecen rápido. En la Provincia se clarifican cada vez más las dos corrientes, y en Mariotto -erigido como el líder de una de ellas- convergen diferentes sectores juveniles, organizaciones sociales y dirigentes provenientes de otros espacios políticos. Hasta Martín Sabbatella, rival de la fórmula del FpV oficial, encontró cobijo en el nuevo armado. El sciolismo, sectores sindicales, la conducción histórica del PJ y el movimiento Evita aparecen en la otra línea.
“Tras el plenario de la agrupación Compañeros en Lomas de Zamora, Gabriel propuso hacer un encuentro más amplio con comisiones en las que debatir los principales ejes de acción para la Provincia el año que viene”, ratifica un militante K cercano al lomense, y agrega que “se convocó a todas las agrupaciones. La ausencia más notable fue la del movimiento Evita, que tiene más onda con Scioli”.
Las acciones
El plenario de Esteban Echeverría fue el punto de partida para otros cónclaves de este estilo a llevarse a cabo en la Provincia (el próximo sería en Bahía Blanca), y constituyó un verdadero muestreo de los sectores afines y de cuáles son las orientaciones pretendidas por la Presidenta para Buenos Aires, más allá de la no intromisión en el gabinete de Scioli.
Basta ver el panel de Seguridad de la reunión para advertir allí la presencia de dirigentes cercanos a Carlos Arslanián. Expusieron sobre cuestiones de seguridad ciudadana coincidentes con algunas críticas realizadas desde el Gobierno nacional a la conducción bonaerense de la cartera de Justicia y Seguridad.
Cuando se consulta a los mariottistas si estos plenarios son la base de un espacio de poder propio con impronta K, la respuesta va por el lado de la “participación ciudadana”. “Tiene que ver con lo que se hizo en la ley de Medios, que cumplió su objetivo porque se hizo de abajo hacia arriba. Esto no tiene que ver con un proyecto personal, sino con sumar a la sociedad y a las cuestiones e inquietudes que ésta tiene”, dicen. También recuerdan a la ley de Educación como un ensayo de estas metodologías.
“Esto fue un espacio propio de los compañeros que nos acompañaron en la Provincia. Primero buscamos coincidencias en el sector primario, luego discutimos con los que piensan parecido a nosotros, después con los que piensan igual y, por último, con los que piensan distinto. La sociedad sale enriquecida de eso. Esta es nuestra filosofía. Vinieron quienes se sintieron representados por ella. La convocatoria estaba abierta a todo el mundo. Hubo gente de todos los sectores. No es una agrupación cerrada. Tuvimos un cierre latinoamericano, con Lucía (Topolansky, esposa de José Mujica)”, expresa uno de los organizadores.
De inmediato agrega: “Lo que pasa es que la Provincia no está acostumbrada a la militancia ni a la participación directa de la sociedad. La idea es llevar política al Senado. A Scioli esto le cae bárbaro, porque venimos a sumar, a aportarle propuestas. De esto él tomará muchas ideas, y aportará lo suyo. Es una construcción, no una imposición. Es un aporte”.
A la vez, desde el sector se insiste en que falta mucho por hacer, y valoran los foros de participación como el camino para justificar los cambios. Se explica que “esta nueva metodología en la Provincia, que nada tiene que ver con lo que hasta ahora se hizo, será la impronta que Gabriel quiere darle a su gestión”.
Y, fundamentalmente, se destaca la “demostración de poder muy fuerte y el gran apoyo de la Rosada hacia Mariotto que representó el encuentro de la UOCRA, con tres mil militantes, ministros e intendentes”. No se necesita agua de manantial para echar más claridad al asunto.
La impronta del futuro vicegobernador será mostrarse, armar y llevar adelante acciones de gobierno a través de estos encuentros, donde se exhibe como apoyo explícito la presencia de dirigentes de primera línea del Gobierno nacional.
¿Por qué no hubo ministros de Scioli? “Porque se invitó a gente afín y gente vinculada a Gabriel”, es la respuesta de un soldado mariottista. Agrega el hombre que “esto no es en contra de Scioli, porque el tipo se mantuvo siempre dentro del proyecto, pero sí es cierto que Mariotto es el complemento de lo que no expresa Scioli: el protagonismo de la militancia y las políticas más participativas”.
Con todo, deja traslucir cierta molestia del sector con el Gobernador. “Un par de días antes Scioli hizo una gran reunión de gabinete con intendentes y no lo invitó. Definió solo su gabinete, y Gabriel no tiene nada. Eso es más declaración de guerra”, afirma.
Cuando se va hacia las profundidades de las intenciones K aparecen 2013 y 2015 como puntos de llegada y de partida. En 2013, profundizar la inclusión del kirchnerismo puro en las listas parlamentarias. “El recambio iniciado hace dos años debe continuar en las próximas legislativas”, se asegura.
En 2015, cuando se juegue la Gobernación, Mariotto pretende dar un salto más en su carrera política, ascendente desde la sanción de la ley de Medios. Los foros de hoy son los cimientos del techo que pretende alcanzar sucediendo a Scioli. De todos modos, esa pretensión puede abrirle frentes conflictivos con otros protagonistas cercanos a la Presidenta.
El partido
La renovación de autoridades en el PJ bonaerense debe realizarse en 2012, y el kirchnerismo volverá a jugar a fondo para quedarse al mando de la estructura. Cuando se lo consulta sobre si peleará por la presidencia del partido, Mariotto recurre a una humorada. “Busco la jefatura del radicalismo bonaerenese”, ironiza. No dice el vicegobernador electo que su voz se hará escuchar a la hora del reemplazo de Hugo Moyano al frente del PJ, tampoco dice que no será él quien se postule para el puesto, ni que la Rosada ya tendría el candidato.
La alianza cada vez más fuerte entre el vice y La Cámpora se expresará con contundencia en esa puja. Los jóvenes ultra K ya hacen circular la versión de que “la JP quiere que José Ottavis sea el titular del PJ bonaerense”. Una noticia poco agradable para los popes del PJ tradicional. Una novedad inesperada para Daniel Scioli. Una nueva embestida K.
Podrán existir muchos esfuerzos para mostrar el armado kirchnerista como inocuo a los intereses y la gobernabilidad de Scioli, y hasta como propositivo para el Gobernador, pero las acciones e intenciones hacen vislumbrar otra cosa. Es difícil juntar las paralelas, más cuando no hay intención de hacerlo.







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