El programa de perforaciones 2012 de YPF genera incertidumbre laboral

Hasta el momento no hay evidencias firmes de que la mayor operadora de yacimientos petroleros de Santa Cruz dé a conocer en breve lapso su programa de perforaciones para 2012, al menos en la zona norte de esta provincia, donde varias de sus contratistas tienen paralizado un número no precisado de equipos de torre.
De hecho, algunas de ellas, como el caso de San Antonio, Key y DLS, se habrían visto obligadas a llevar a un período de “mantenimiento” a algunos equipos de perforación y dejar “stand by” a los de workover (terminación de pozos), a la espera de que aparezcan locaciones para terminar la tarea que comenzada por los primeros.

Pero también se sabe que esto motivó que en algunos casos las empresas tuvieran que adelantar vacaciones a sus operarios, algo que no los beneficia ya que perderían ingresos por adicionales por vianda y horas extras.

Esta situación que genera incertidumbre motivó que la Federación de Petróleo y Gas Privado (a instancias del interventor en el gremio santacruceño, Carlos Flaquier), elevara una nota al Ministerio de Trabajo de la Nación para que el mismo interceda en este tema.

De hecho, la viceministro de esa cartera laboral, Noemí Rial, ya habría tomado contacto con directivos de la cámara que nuclea a los operadoras para exigir explicaciones en ese ámbito.

Paralelamente, este panorama hizo que se abrieran varias hipótesis que tienen una mezcla de connotaciones políticas-empresarias.

Una de ellas indica que la demora en el programa de perforaciones de YPF para este año tiene mucho que ver con la tensa relación que los directivos de la operadora mantienen con el gobernador Daniel Peralta.

A modo de ejemplo, es dable señalar las discrepancias que existen entre ambas partes para acordar la renegociación de áreas petroleras en base al acuerdo marco que estableciera el gobierno santacruceño. Además, la situación que lleva a la paralización de equipos sólo parece darse en Santa Cruz, mientras que en Chubut por ahora todo parece transitar dentro de los carriles normales.

POR AHORA NO HAY CONFICTOS

Diario Patagónico procuró auscultar algo más sobre este panorama en los gremios de trabajadores petroleros, aunque por empezar vale señalar que fue imposible tomar contacto con el interventor en el sindicato de base, Carlos Flaquier, quien hace más de un mes y medio no llega a Caleta Olivia, en tanto que los pocos delegados que se hallaban en esa sede ni siquiera estaban en condiciones de decir una palabra.

Pero como hecho significativo, ni en ese ámbito, ni en los yacimientos, ni en las rutas hay protestas de trabajadores y solo se escuchan algunas quejas aisladas por pérdida temporal de beneficios laborales, a la que deben sumarse las oportunistas vinculadas a la normalización del gremio.

Pero desde Las Heras, uno de los delegados obreros, Claudio Vidal, dijo que no hay que extrañarse que YPF esté demorando el programa de perforaciones ex profeso porque es la empresa que más conflictos genera “y no respeta la necesidad de mantener los niveles de ocupación”.

Evaluó que ello podría tener relación con las diferencias que mantiene con el gobierno de Peralta, a quien también fustigó por el hecho que “en sus discursos nos quiere hacer cargo de las pérdidas por regalías petroleras debido a los conflictos, pero no se hace una autocrítica del malgasto que hizo de los fondos de la provincia”.

Además, para Vidal, el tema de la reducción en las perforaciones aún no es tan grave como el caso de más de 600 operarios de Las Heras que pertenecen a varias empresas contratistas y desde hace dos años no tienen destino laboral por el achique en las operaciones tanto de YPF como de Sinopec.

En ese sentido recordó que los trabajadores afectados están en sus casas cobrando un salario básico, perdiéndose beneficios y posibilidades de nuevas categorías, pero también sumidos a tensiones psíquicas.

EN ALERTA

Finalmente, el responsable en la zona norte del gremio de petroleros jerárquicos, Miguel Troncoso, consideró que el freno en las perforaciones aún no trasunta en un capítulo de alarma.

El dirigente quería creer que todo se debe a una demora regular que se da generalmente a principios de cada año, aunque admitió que en 2010 la misma se extendió por casi tres meses y la situación se tornó preocupante.

Troncoso estimó que en 15 o 20 días YPF deberá realizar el anuncio del nuevo programa, pero de no ser así, la conducción de su gremio adoptará las medidas que sean necesarias para evitar conflictos.

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