Carla Ferrero, del Polivalente de Arte, y Vicente Tazare, de la Escuela Geary, están de vuelta tras su periplo en el buque escuela de la Armada Argentina. Ambos representaron a la provincia en el programa “El mar nos une”, que convocó a otros 46 abanderados escolares de todo el país.
Valentín Tazare egresó del colegio Margarita Cinca de Geary y Carla Ferrero fue abanderada y mejor promedio en su colegio, elCentro Polivalente de Arte de San Rafael.
La experiencia duró 5 días del miércoles 1 al domingo 5 de febrero-cuando a bordode la fragata ARA "Libertad" navegaron desde Mar del Plata a Buenos Aires una distancia de 307 millas náuticas (568 kilómetros),recorrieron destinos de la Armada Argentina en ambas ciudades y pasearon por lugares típicos.
"Vengo de San Rafael y no conocía el mar; me ha encantado", expresó Valentín. "La verdad que esta ha sido una experiencia muy linda que nos ha servido y gustado a todos. No hemos parado de aprender. Nunca imaginé que el mar iba a ser el responsable de que conociera a tanta gente y aprendiera sobre el personal que está en la Armada", agregó.
"Fue una experiencia muy linda a nivel humano por la interacción con otros chicos del país y todo el conocimiento del mar que probablemente no hubiera tenido por nuestra lejanía", contó Carla.
El programa "El mar nos une" tiene como objetivo compartir la experiencia de una navegación y, por primera vez, la Armada Argentina y el Ministerio de Defensa de la Nación lo organizaron para los mejores estudiantes secundarios de todo el país.
Durante las diferentes actividades los jóvenes pudieron conocer la Fuerza Naval, vivir e intercambiar la experiencia con referentes de cada una de las 23 provincias argentinas más dos representantes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Los sanrafaelinos de 18 años compartieron con la tripulación charlas y actividades propias del quehacer marinero; y con los jóvenes de cada provincia, su idiosincrasia particular.
Un viaje inolvidable
Elencuentro fue el 31 de enero pasado en Buenos Aires, cuando visitaron el Edificio Libertad del Estado Mayor General de la Armada. De Buenos Aires partió el contingente hacia la Base Naval Mar del Plata, donde embarcaron en la fragata "Libertad".
El lugar asignado para su estadía fueel que ocupan los guardiamarinas en comisión de la Escuela Naval Militar cuando realizan el tradicional Viaje de Instrucción cada año por el mundo. Los sollados masculino y femenino (habitaciones) y la cámara de guardiamarinas (comedor) fueron destinados a los nuevos visitantes.
Esa mañana visitaron el submarino ARA "Santa Cruz" y la corbeta ARA "Granville" en la Base Naval Mar del Plata. Por la tarde realizaron un recorrido por el puerto, la costanera y la ciudad del mar.
Prevista la navegación para la mañana siguiente, el contingente conoció la embarcación y asistió a charlas sobre seguridad en altamar y zafarranchos de abandono, con el salvavidas colocado y la asignación de botes en caso de siniestros.
Desde la diana al arriado del pabellón
Conocer la vida a bordo era el objetivo, y los chicos comenzaron a vivir la experiencia soltando amarras el jueves 2 de febrero a las 9 de la mañana desde la Base Naval Mar del Plata hacia Buenos Aires. Bien temprano, ya había sonado diana, que en la jerga marinera significa "hora de levantarse".
Luego de algunas actividades marineras, llegó el almuerzo en cubierta, aunque algunos ya habían empezado a sentir el mal de mar con náuseas y mareos propios de un paseo por las olas.
De popa a proa transitaban en la cubierta de la fragata los estudiantes secundarios y, de tanto en tanto, desarrollaban actividades marineras: cargaron velas, que significa guardarlas; descifraron señales y mensajes con banderas; aprendieron nudos de amarre con pequeñas y grandes sogas; y jugaron cinchadas con la tripulación del velero hasta la puesta del sol, momento que participaron de la ceremonia de arriado del pabellón nacional.
La hora del rancho entusiasmaba a los navegantes, quienes esperaban el almuerzo y la cena con hambre de verdaderos hombres de mar. Para los más afectados por el viaje, pan y manzana para estabilizar el estómago.
El viernes 3 continuó la navegación con actividades a bordo y "por haber demostrado poseer las cualidades de espíritu y temple, características de los verdaderos hombres de mar" se nombró a cada joven miembro honorario de la fragata, diploma mediante. A las 19, en el horizonte, ya se divisaban con nitidez los altos edificios de Buenos Aires.
"Lo que más me ha sorprendido del viaje fue la misma fragata que no la conocía. Cuando navegamos me sentí un poco mareado, pero en general muy cómodo por el trato que nos han dado. También se ha generado un grupo lindo de chicos de distintas provincias al que pudimos integrarnos sin problema", dijo Valentín.
Carla tampoco conocía la fragata, había navegado una vez en canoa "pero es la primera vez que navego en un barco de esta envergadura; estoy muy agradecida y ojalá se repita la experiencia para otros chicos", expresó.
"A mí me ha sorprendido la visita a un submarino y una corbeta, creo que de ninguna otra manera los hubiera conocido y es muy válido y enriquecedor. Me encantó", concluyó Carla.
Desde la tarde del sábado hasta la mañana del domingo, los participantes del programa "El mar nos une 2012" comenzaron el regreso a sus provincias. Fueron 50 despedidas por cada uno; 50 abrazos prolongados. El mar, el motivo de unirlos para siempre.
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