Hernán de GoñiAunque en el kirchnerismo hay mucha tranquilidad sobre la pulseada electoral de octubre si Cristina finalmente se envuelve en la bandera del modelo K, algunos contextos han comenzado a ser registrados de forma distinta, empezando a generar un impacto en la gestión del Poder Ejecutivo.
Abril fue también el mes en el que los ahorristas volvieron a dudar del apego gubernamental por la seguridad jurídica. El DNU que le liberó las manos al Estado para entrar en los directorios de grandes empresas y bancos, impactó tanto sobre los bonos en pesos como sobre el dólar, reactivando la salida de capitales. La escalada de precios y peleas salvajes como la de los petroleros en Santa Cruz también pueden haber agrandado grietas que estaban más disimuladas.
Cristina eligió dar señales de moderación frente a Hugo Moyano. Tal vez sea un gesto que anticipe que la profundización del modelo será una simple consigna de campaña. Por lo menos hasta octubre.

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