Se profundiza el derrumbe de la actividad inmobiliaria

Se profundiza el derrumbe de la actividad inmobiliaria
Las operaciones de compra-venta de inmuebles en la Provincia cayeron en enero 36,1%. Calculan que se perdieron 70 mil puestos de trabajo. Panorama negro para el sector.
En agosto de 2011 el Gobierno Nacional aseguraba que el país estaba “blindado” contra la crisis económico-financiera que afecta principalmente a Europa y a Estados Unidos. Un año y medio después, dicha afirmación no sólo quedó enterrada en el olvido, sino que además desnudó la mentira constante del kirchnerismo en torno al rumbo de la economía argentina.

Salvo los del Indec, los números por lo general no mienten. La mayor parte de los sectores de la producción muestra serias retracciones y las políticas que implementó el Gobierno desde fines de 2011 en adelante no hicieron más que acelerar el proceso recesivo.

Una de estas medidas, el cepo cambiario, simbolizó un mazazo para la actividad inmobiliaria y para la construcción, que no logran reponerse del derrumbe. De hecho, la caída se sigue profundizando, y el escenario que se proyecta para 2013 es negro.

Importante caída

El dato más reciente fue difundido ayer por el Colegio de Escribanos bonaerense: las operaciones de compra-venta de inmuebles bajaron en enero 36,1% con respecto a igual mes de 2012, mientras que el monto de las transacciones verificó una caída de 38,3% interanual, al sumar más de $ 834 millones.

A su vez, la institución indicó se registraron 3.092 operaciones inmobiliarias. Esta cifra implica la menor cantidad de transacciones desde 2005, y el volumen de los montos en este período fue similar al 2009, cuando impactó la crisis financiera internacional.

El informe del Colegio destacó que el monto de las transacciones totalizó $ 834.538.680,57, mientras que en enero del año pasado se había verificado una suma de $1.353.500.765,62. “Aunque enero es históricamente el mes en que se realizan la menor cantidad de operaciones inmobiliarias, el volumen de los montos en este período fue similar al año 2009”, señaló el Presidente del Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires, notario Jorge Mateo.

Al hacer un balance de los resultados de enero, el directivo sostuvo que “la tendencia decreciente con la que cerró 2012 continúa en este primer mes del año”.

En el mismo sentido, Roberto Arévalo, presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina, explicó: “En los últimos meses hubo una ingeniería tan compleja para determinar la conversión a pesos a partir de una valuación en dólares, que los que quieren comprar y los que intentan vender se asustan”.

La ausencia de políticas de crédito

“Nosotros vemos que hay de un 25% a 30% de caída en la actividad” aseguró a Hoy Aníbal Fortuna, presidente del Colegio de Martilleros de La Plata.

En el mismo sentido, explicó: “Nosotros buscamos un mercado más dinámico, pero el Gobierno no nos deja, tenemos múltiples sujeciones que hacen que no podamos establecer un correcto juego entre oferta y demanda”. Luego, reflexionó: “La actividad tiene que reactivarse sí o sí, porque la construcción mueve muchísimos rubros. Pero para esto tiene que aparecer una política de créditos blandos del Gobierno”.

El mismo escenario en Capital Federal

Según las cifras difundidas el lunes por el Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, en 2012 la cantidad de escrituras de compra-venta de inmuebles en el distrito porteño bajó 27% en relación al año anterior.

Pero la magnitud real de la baja en esta actividad se hace más visible si se tiene en cuenta que ese puñado de operaciones de compra-venta -apenas 46.627 escrituras- representó el nivel más bajo de los últimos 15 años.

Por otro lado, los montos de las operaciones también se resintieron: sumaron $ 21.453,7 millones de pesos, un retroceso de 21,2% contra la facturación de 2011.

EN FOCO: Una consecuencia de la incertidumbre extrema

La crisis extrema del mercado inmobiliario no solamente está causada por el cepo al dólar. El problema es mucho más complejo, y no hace más que mostrar las consecuencias de la enorme incertidumbre que existe en torno a la situación económica del país.

Los inversores y propietarios no está dispuestos a arriesgar en lo más mínimo su capital porque tiene la percepción, muy acertada por cierto, de que la recesión económica y la inflación galopante que existe en el país lejos está de ser un fenómeno pasajero. En un sistema capitalista nadie va a invertir, cuando sabe de antemano, que va a perder dinero.

El kirchnerismo ha logrado que prácticamente no haya posibilidad de ahorro e inversión en nuestro país. Ni siquiera los ladrillos, que históricamente fue una de las principales alternativas a tener en cuenta a la hora de cuidar el patrimonio, se salvan de la debacle. No es para menos: está todo atado con un alambre fino y oxidado, a punto de cortarse.

Asimismo, la crisis social, cuya máxima expresión es la ola de inseguridad, también está influyendo en el precio de los inmuebles. Zonas residenciales, que hasta hace algunos años eran importantes lugares de pertenencias de una pujante clase media, se están despoblando. Solo con recorrer la zona de Barrio Norte, en La Plata, cualquier persona puede darse cuenta de la abundante oferta de inmuebles que no se pueden vender.

Asimismo, es prácticamente imposible encontrar un propietario que esté dispuesto a vender su propiedad en pesos, como pretende el gobierno. Cualquier persona, que tenga dos dedos de frente, sabe que la moneda en nuestro país, producto de la inflación y de la alocada emisión que hace la administración K para sostener el enorme aparato de clientelismo político que ha montado en la última década, es un mero cartón pintado.

Para salir de esta situación se requiere de un plan económico estratégico, que vuelva a otorgar certidumbre a la población, que brinde reglas de juego claras para que haya inversiones y se reactive el aparato productivo. El problema es que el gobierno K no tiene la materia gris necesaria para poner en marcha este tipo de iniciativas.

Castigo a empresas constructoras nacionales

“¿Es peor que la crisis del 2001 esto? Sí, porque en aquel momento a la gente le iba mal y vendía. Ahora el mercado no se mueve, porque la gente todavía está en una economía en la que le fue bien y no necesita vender. Se quedan como están, para evitar problemas de cómo vender, cómo comprar”, planteó ayer un experto en la materia, el director ejecutivo de la inmobiliaria Bullrich, José Azpiroz Costas.

Para el ejecutivo, el mercado inmobiliario “está absolutamente parado” como consecuencia del cepo al mercado cambiario que se implementó a partir de octubre de 2011.

El especialista recordó que el sector “movía muchísima mano de obra, y los trabajadores de la construcción estaban trabajando a full. Pero ahora cambió la cosa, hay 70.000 (puestos) menos”.

Sobre el cepo, subrayó que “las empresas que construían eran casi todas argentinas, más del 90%, y no mandaban fondos al exterior. Se las castigó y no se midió lo que hizo al pesificar al sector inmobiliario”.

“El mercado está parado porque el que quiere cobrar lo que vale su departamento, más o menos lo que pagó, prefiere quedarse con él. ¿Para qué voy a vender si volver a comprar es un problema?”, sostuvo el empresario.

Comentá la nota