El gobierno reveló el plan que se debatirá en el congreso del PCC en 2011; promueve la inversión extranjera y el sector privado
Todo esto, sin renunciar al socialismo instalado hace medio siglo por la revolución liderada por Fidel Castro, dice el documento oficial de 32 páginas que guiará los debates previos al VI Congreso del PCC, el primero desde 1997, en abril próximo.
"La política económica en la nueva etapa se corresponderá con el principio de que sólo el socialismo es capaz de vencer las dificultades y preservar las conquistas de la revolución, y que en la actualización del modelo económico primará la planificación y no el mercado", señala el texto, que desde este mismo mes entrará en una fase de debate nacional.
Titulado "Proyecto de lineamientos de la política económica y social", el documento es un exhaustivo programa de las reformas emprendidas por el presidente Raúl Castro, que reemplazó en 2008 a su convaleciente hermano Fidel con la promesa de mejorar la deteriorada calidad de vida de los cubanos.
El texto recoge algunas de las reformas ya emprendidas por el actual mandatario, como la reducción del peso del Estado en la economía, la ampliación del sector privado y la descentralización de la agricultura, principales preocupaciones de la población y los expertos en Cuba.
De hecho, el mes pasado entraron en vigor los reglamentos relativos a dos de las principales medidas: la supresión de 500.000 empleos públicos para recortar gastos y la ampliación del trabajo por cuenta propia.
Como no había pasado antes, el texto ofrece una evaluación despiadada de la actual situación de Cuba, y refleja el delicado equilibrio entre apertura y control estatal de la economía. Dice que el país sufre de "ineficiencia", de "falta de capacidad en la producción y la infraestructura" y el envejecimiento de la población.
Con las nuevas medidas, las autoridades se proponen, por ejemplo, eliminar de forma "ordenada" la libreta de racionamiento de alimentos, durante décadas símbolo del paternalismo del Estado, y "avanzar hacia la unificación monetaria" (ver aparte). Actualmente, la isla tiene doble moneda. Una, el peso cubano, con la que se abonan los salarios y se pagan algunos servicios; la otra, el peso convertible (CUC), que se equipara a las divisas extranjeras. Muchos bienes se consiguen sólo con el CUC.
Entre otras medidas, se dará mayor autonomía a las empresas públicas y se dejará crecer al pequeño sector privado, que Castro espera pueda absorber al medio millón de empleados públicos que serán despedidos.
Por primera vez, los futuros empresarios tendrán acceso a créditos bancarios y podrán adquirir insumos en mercados mayoristas. A cambio, tendrán que pagar impuestos para financiar el gasto público.
En la Cuba del futuro, las empresas estatales se mantendrán como "la forma principal en la economía nacional", pero deberán guiarse por mecanismos económico-financieros: si arrojan pérdidas sostenidas, serán lisa y llanamente liquidadas.
Además, las autoridades buscarán mejorar su credibilidad internacional "mediante el estricto cumplimiento de los compromisos contraídos". Pretenden así borrar la mala imagen de los últimos años, cuando una crisis de liquidez obligó a congelar los pagos a sus proveedores.
Nuevo sistema fiscal
En el "reordenamiento" económico también habrá una nueva política fiscal, con un sistema tributario que "debe avanzar en progresividad y amplitud" para la redistribución del ingreso. También se buscará potenciar el sector turístico, una de las principales fuentes de ingreso de la isla, con el desarrollo de campos de golf, marinas y condominios de lujo.
Raúl Castro dijo que, antes de ser divulgado, el documento fue sometido a consideración de Fidel, que aún es el primer secretario del PCC.
En tanto, el presidente declaró que el cónclave de abril estará dedicado sólo al tema económico, lo que cierra la posibilidad de que se produzcan decisiones sobre posibles cambios o la reelección de la cúpula del PCC.
Sin embargo, Raúl Castro anunció que, tras el congreso, el partido celebrará su primera Conferencia Nacional para tratar "otros asuntos de carácter interno", que no especificó, y que "también requieren ser perfeccionados a luz de la experiencia de estos 50 años".
Está establecido que los congresos del PCC, en los que tradicionalmente se anuncian cambios políticos importantes, se celebren cada cinco años, pero el VI fue retrasado en varias ocasiones debido a que el país tuvo que lidiar con un cambio de liderazgo y una grave crisis económica.
LAS MODIFICACIONES YA REALIZADAS
Marzo de 2008
Primeros gestos . En su primera señal de apertura luego de asumir la presidencia, Raúl Castro autorizó la venta de computadoras, reproductores de DVD y otros electrodomésticos, como hornos de microondas, cuya adquisición estaba prohibida en la isla. Además, autorizó el uso de teléfonos celulares, que estaba restringido a extranjeros y funcionarios. Un año después, se autorizó el acceso a Internet en las oficinas de correo del país.
Julio de 2008
Entrega de tierras . Castro firmó un decreto que establece que los agricultores privados y las cooperativas podrán obtener en usufructo hasta 40 hectáreas de tierras estatales ociosas. La medida autorizó la entrega a personas naturales o jurídicas que se propongan producir alimentos para reducir las importaciones.
Diciembre de 2008
Ajuste. Se anunciaron medidas de ajuste para enfrentar las deficiencias de la economía, como la suba de impuestos, la disminución de servicios gratuitos y una ley que amplió la edad de jubilación en cinco años para aumentar la fuerza laboral en la isla.
Septiembre de 2009
Menos subsidios . Como parte de una política de ajuste, se empezaron a cerrar los comedores obreros, uno de los principales subsidios estatales que había primado en la isla desde 1963, en los inicios de la revolución. A cambio, los empleados empezaron a recibir una suma para cubrir su almuerzo. Más de 3,5 millones de trabajadores acudían diariamente a los comedores.
Agosto de 2010
Empleo . Para hacer frente a la crisis económica, el gobierno cubano anunció una "actualización" del modelo socialista, con un plan para reducir el empleo estatal y fomentar el cuentapropismo en pequeños negocios privados. Algunas semanas después, se anunció un drástico recorte de más de medio millón de empleos públicos, lo que equivale al 10% de la fuerza laboral estatal. Hasta el mes pasado, había unos 143.000 cuentapropistas en la isla.
LOS CAMBIOS QUE SE PREPARAN
Socialismo
Actualización . Cuba continuará siendo una nación socialista con una economía planificada, no de mercado. Mantendrá servicios gratuitos como la salud y la educación, pero el gasto social será ajustado a los recursos disponibles. Además, el Estado expandirá el sector privado y ofrecerá créditos bancarios y acceso a un mercado mayorista de insumos.
Finanzas
Sofisticación . Cuba seguirá atrayendo inversión extranjera y buscará nuevas fuentes de financiamiento para frenar la descapitalización del aparato productivo. Reprogramará los pagos de su deuda externa y cumplirá estrictamente sus compromisos para mejorar su credibilidad. Creará un sistema financiero más sofisticado, con instrumentos de control de su política monetaria. También ofrecerá créditos personales para el consumo.
Racionamiento
Días contados . La libreta de racionamiento de alimentos, símbolo del paternalismo del Estado durante décadas, tiene los días contados. El gobierno se propuso la "eliminación ordenada" del instrumento creado en 1962.
Política monetaria
Fin de la doble moneda . Se buscará eliminar la doble moneda: un peso cubano en el que el Estado paga los salarios y un peso convertible 24 veces más fuerte en el que vende los productos importados.
Sector inmobiliario
Flexibilización . Se relajarán las restricciones para la compraventa de casas, buscando resolver el acuciante déficit habitacional. Eso aumentaría la circulación de efectivo y atraerá flujos de capital de cubanos residentes en el extranjero. El Estado no permitirá, sin embargo, la acumulación de propiedades.
Sector agrícola
Autonomía. Cuba dará mayor autonomía al sector agrícola para reducir la dependencia de las importaciones y promoverá las exportaciones de servicios y de biotecnología.


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