Desde la Asociación de Productores, Empacadores y Exportadores del sector advirtieron por la crisis bilateral y pidieron un pulso más firme en la negociación. “La manija del negocio no la puede tener el importador brasileño”, se quejaron.
Juan Chapinoto, titular de la entidad, que la baja de precios del ajo chino, el retraso cambiario, la falta de insumos y otros elementos complicaron el panorama en la provincia. Pero sobre todo, hizo foco en el diferendo comercial con Brasil por la cuestión del otorgamiento de licencias no automáticas que demora el cierre de contratos, como represalias por trabas intepuestos al ingreso de productos del país vecino.
"Son cuestiones de política económica, son coyunturales, no deben convertirse en estructurales, debera primerar una vez que pase la crisis, la cordura, deber haber bases de entendimiento para que podamos complementarnos. Yo creo que se va a llegar algún tipo de acuerdo", esbozó Chapinoto.
Sobre las fricciones que afloraron a partir de las restricciones comerciales impuestas por el gobierno kirchnerista para cuidar los números de la balzan comercial, el productor afirmó que esto dio pie a los brasileños para digitar el negocio bilateral, perjudicando a los productores argentinos.
"Esto coloca al importador del Brasil con la manija del negocio. Cuando todo está bien, llega rápido la licencia pero cuando no, no llegó la licencia. Entocnes el que maneja el negocio es el importador brasileño en desmedro de los importadores nuestros", completó
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