Productores minifundistas apuestan al maíz y al algodón

Arrastrar el arado con el viejo tractor Fiat 400 parece ser tan difícil como subir una montaña empinada para don Pedro Sajak, de la colonia Pampa Napenay. Todo el fin de semana aprovechó para preparar la tierra: “Le estoy pasando el arado, si me dan una manito voy a sembrar maíz, para los animales.
Tengo 25 hectáreas” le cuenta a NORTE mientras trata de desenredar de la cuchilla unas ramas que se le engancharon.

La zona de Sáenz Peña es la que mayor cantidad de minifundistas tiene. Estiman, sumando a localidades de Napenay y Avia Terai, que hay unos 900 diseminados en lotes que van desde las 10 hasta las 30 hectáreas. La mayoría siembra algodón, con maquinarias obsoletas y con semilla aportada por el gobierno. Otros se dividen entre el maíz, el sorgo y unos pocos están pensando aún en sembrar girasol.

“A nosotros todo se nos hace muy difícil, todo nos cuesta el doble, pero no vamos a bajar los brazos porque trabajar la tierra es lo único que sabemos hacer”, señala José Stasiuk, chacarero de la zona de Avia Terai que trabaja un lote de 10 hectáreas.

Ya empezaron a sembrar algodón

No sólo en el Departamento Comandante Fernández se observa que los pequeños productores ya empezaron con la siembra de algodón. También en la zona de Avia Terai, departamento Independencia, algunos chacareros empezaron con esta tarea. Un caso de este tipo es el de la familia Stasiuk, que con una vieja sembradora de cuatro surcos el domingo a la tarde comenzó con la siembra de algodón con semilla Bt RR de Genética Mandiyú, en un pequeño lote de 10 y otro de 15 hectáreas, a la vera de la ruta 16, a 70 centímetros entre surcos.

“Estamos haciendo como hacía papá, sembrando en esta fecha, y si todo va bien vamos a cosechar entre el 10 y el 15 de enero de 2011”, comentó José. La siembra adelantada preocupa a las autoridades de sanidad vegetal, debido a la presencia de la plaga del picudo del algodonero que al demorarse la cosecha de la campaña 2009-2010 y habiendo rastrojo en pie pondría en riesgo la primera carga de la nueva campaña. El insecto, al superponerse el anterior cultivo y el inicio del nuevo, no detendría su reproducción al no haber corte de latencia.

Según lo establece el Senasa, a partir de una resolución, la fecha de inicio de la siembra es el 15 de octubre, y se indican a partir de ese momento distintos períodos para cada zona de la provincia, en el intento de que la floración sea uniforme y los controles programados para disminuir la población de la plaga sean efectivos.

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