San Juan.- A días de conocerse cuál será el resultado del pronóstico ajustado del INV, en el sector hay un fuerte pesimismo producto de la situación actual. Empresarios y productores estiman que las pérdidas por granizo, calor y temporales superan ampliamente lo pronosticado.
Angel Liotta, titular de la Cámara Vitivinícola de San Juan, sostiene que “no van a entrar a las bodegas de San Juan más de 470 millones de kilos”, lo que representa una caída superior al 35 por ciento si se lo compara con campañas anteriores. El análisis del bodeguero trasladista, tiene un alto peso pues, mira los hechos desde los números que impulsó el propio Instituto Nacional de Vitivinicultura- INV. Tomando los datos del ente contralor del vino, a finales de 2011 se predijo una caída en el volumen de producción superior al 23 por ciento y casi un 5 por ciento para Mendoza. Si se toma en consideración el primer pronóstico en general se iban a cosechar unos 604 millones de kilos, en la provincia de San Juan. “A esto se le tienen que sumar los problemas que hubo en los meses de enero y febrero, donde el efecto del calor fue el principal”, dijo el empresario Angel Liotta. En ese sentido, si se saca lo que se destinará a uva de mesa y a pasas el volumen de ingreso a bodega es mucho menor. Algunas estimaciones indican que no ingresarán más de 470 millones de kilogramos a los lagares de las bodegas. En total algunas estimaciones indican que no serán más de 540 millones los kilogramos de uvas que se cosechen.
Sin embargo, los productores sostienen que esto tiene que ser mirado de manera íntegra y no solo San Juan. Por lo que el impacto puede variar cuando se lo hace en ese sentido. “Algunos productores del este de Mendoza sostienen que la caída en la producción respecto del 2011 del 20 por ciento”, lo que marca una profundización en la tendencia.
Al ser consultado el productor Antonio Olivares sobre las condiciones de producción dijo: “En mi caso, en la cereza hay una diminución del 40 por ciento. Es un año por demás complicado para nosotros”.
En similar sintonía habló el titular de la Asociación de Viñateros Independientes, Juan José Ramos, quien marcó que “las pérdidas son superiores al 35 por ciento, de acuerdo al tipo de varietal del que se esté hablando”. Es por eso que el productor asociado considera que llegarán a bodega para molerse 500 millones de kilos.
Quien es menos negativo es el gerente de la Cámara de Bodegueros, el enólogo Horacio Ripalta, sostiene que con los ajustes se pueden producir algunos cambios y “si te dicen que hay un cambio de 3 a 5 puntos no es una gran variación”.
La realidad es que desde donde se la mire es complicada y los problemas se han hecho sentir en la producción. Este impacto es mas grande en la economía de los productores. Los datos indican que para el 2011 hubo un parate en la caída de los consumos y por ende también un aumento en las exportaciones de vinos. Esto hacía presagiar un buen trabajo de los empresarios y los gobierno a la hora de la promoción de los vinos. Con la situación actual, no querida ni buscada por los hombres de la cadena productiva, habrá algún tipo de repercusión en negativo.
Esto sin dudas se convierte en una apuesta importante para el sector y para los gobiernos a la hora de dar una mano y palear la coyuntura. Tiene que marcarse que tanto desde el gobierno de San Juan como desde la COVIAR se ha trabajado en dar respuestas a los sectores. Respecto a la coyuntura se han hecho gestiones a nivel nacional a los efectos de conseguir apoyos en materia de emergencia agropecuaria.
En río revuelto
Los macro números de la vitivinicultura indican que el 2011 fue importante pues se detuvo el porcentaje de caída en los despachos con el 1 por ciento de crecimiento y con un 13,95 por ciento en las exportaciones, lo que hacía prever un interesante año para seguir peleando al crecimiento.
Sin embargo, las condiciones de mercado favorables fueron golpeadas por las climáticas. Esto llevó a que se pronostique una diminución del 23 por ciento en San Juan a finales de diciembre en materia de cosecha.
Cuando se hace esta mirada los números son parciales, por lo que se tiene que mirar con mayor amplitud y ver qué es lo que sucedió en la vecina provincia de Mendoza. Con esto, la realidad queda supeditada a una estimación por ahora.
De todos modos, se supo que ante este panorama incierto, muchas bodegas han salido a asegurarse la compra de uvas varietales de alto valor enológico. Esto sobre todo ha ocurrido en Mendoza. Con ello los elaboradores de vinos se aseguran las uva para poder cumplir con los compromisos internacionales.
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