Se trata de un intento por reforzar la rentabilidad de una parte de sus viñedos. En Tupungato, tiene 140 hectáreas de nogales y esperan incrementarlas. El objetivo es exportar pero ahora el precio interno es mejor.
Si bien empezó como un intento por reforzar la rentabilidad de una parte de sus viñedos en altura que posee en el distrito tupungatino de Los Árboles, ahora la firma ya cuenta con 140 hectáreas implantadas en las cercanías de La Pampa, una de sus fincas en el Valle de Uco.
Como custodios de los espalderos que producen chardonnay, pinot noir, pinot meunier y gewursztraminer (una variedad rosada que se utiliza para la elaboración de blancos) el paisaje muestra a los nogales que se alzan a unos 1.500 metros sobre el nivel del mar.
Con apenas un 50% de la superficie en producción, los nogales dejan más de 100 toneladas por cosecha que van a manos de productores-comercializadores de la provincia. Además, una planta de tostado completa la inversión realizada hasta la actualidad.
"Llegar a buen puerto sería producir 3 mil kilos por hectárea" señala el ingeniero agrónomo, Gustavo Soto, gerente de fincas de Salentein. Si bien debe aún dar frutos el resto del área implantada, en el plan de trabajo de Soto aparece la meta de extenderla en poco tiempo más a 200 hectáreas. En tanto, el predio total con viñedos suma 430 hectáreas, que se ampliará a otras 100 el próximo año.
Cuestión de negocios
Actualmente, con 3.341 hectáreas, Mendoza es la segunda región con más producción de nogales del país después de Catamarca, aunque esa área representa apenas un 4% de su superficie frutícola.
El Valle de Uco es, con 84%, el centro nogalero de la provincia y tiene como ventaja o fortaleza que en un 50% de los casos se trata de fincas jóvenes. Es decir que no tienen más de 4 años de antigüedad.
Pero la realidad es que la fase actual del negocio se apoya en el diferencial de precios a favor de un mercado interno que, en contraposición al internacional, es más flexible a ajustes. Bajo esas condiciones, desde la compañía analizan una evolución que va inexorablemente hacia el autoabastecimiento de la demanda actual.
Esto justifica que el plan de crecimiento de esta unidad de negocios no tenga visos de trascender fronteras muy rápido. "En Argentina, las nueces se pagan a 5 dólares por kilo contra 4 en el exterior. Más allá de eso y de la falta un eslabón en el proceso de tratamiento, podríamos decir que estamos preparados para ser exportadores directos", añade el director general de Salentein, Andrés Arena.
Un espumante y vinos únicos
Mientras tanto, la bodega sale a jugar fuerte en el mercado de los espumantes en su época más competitiva. Lo hace con su primer Brut Nature elaborado por el método tradicional o champenoise, es decir, a partir de la segunda fermentación en botella (ver página 5 Suplemento Economía). Con un valor de $ 140 al público, esta bebida viene a acoplarse al Extra Brut y Brut Nature lanzados en 2011.
El espumante está elaborado a partir de parcelas seleccionadas entre las fincas de más altura en el Valle de Uco: 60% pinot noir, 30% chardonnay, y 10% de uvas pinot meunier, obtenidas de un entorno boscoso a más de 1.600 metros sobre el nivel del mar que remite a la campiña francesa y, por qué no, a nuestra Patagonia. Y parece totalmente ajeno al oasis pedregoso del resto del valle en donde Salentein posee 2.000 hectáreas en total.
Pero al mismo tiempo salen al mercado tres single vineyards, lo que identifica a los vinos que, según coinciden Soto y el responsable enológico de la firma, José Galante, han dado características que los hacen únicos e irrepetibles pese a un mismo tratamiento en viñedos. "Es lo que llamamos terroir", resume Galante. Un pinot noir y un malbec ($ 290), además de un chardonnay ($ 190) y un sauvignon blanc Late Harvest ($ 100), completan el lanzamiento.
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