La exconcejal de la Unión Cívica Radical, Cristina Coria, manifestó que las demoras en la licitación del balneario Pueyrredón y la pileta de Playa Grande podrían haberse evitado “desde el principio si las reglas hubieran sido más claras y parejas para todos”.
“Estimo que, en aquel entonces, pensó que sería más sencillo y que no se dividirían las posiciones del oficialismo entre el Ejecutivo y el Concejo Deliberante, como luego sucedió”, agregó.
Concretamente, la exfuncionaria radical expresó que “venimos escuchando sobre marchas y contramarchas hace cinco años y, mientras tanto, hay dos unidades que aún no fueron adjudicadas y una tercera en la que se ha revocado el decreto de concesión porque los responsables no pagaron el canon que debían abonar”.
Consultada sobre los posibles motivos del retraso, Coria indicó que “en realidad, y aunque es cierto que hubo presentaciones cruzadas de varios oferentes, lo que ocurre es un gran misterio”.
“Si uno se ajusta a lo que estipulan los pliegos de bases y condiciones, a los requisitos de doble naturaleza que se les imponen a las empresas para poder calificar, es decir, como compañía en sí y por propuesta, el desarrollo del proceso no debería ser tan engorroso”. “Aparte – insistió – más allá de los deseos y las voluntades, cuando se habla de la cosa pública, hay cuestiones que se deben cumplir a rajatabla”.
Finalmente sostuvo que “ya sea por la puja Salimar - Costa Galana o por otro tema, este proceso se salió de lo municipal y, aún así, depende básicamente de una decisión política del jefe comunal”. “Por eso – remató – dudo que se resuelva antes de fin de año”.

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