En la procesión de Patrono Santiago, Jaque sólo abrió la boca para rezar

En la procesión de Patrono Santiago, Jaque sólo abrió la boca para rezar
Junto con otras 500 personas participó de la procesión, pero decidió evitar cualquier tipo de declaración. Se mostró junto a Paco Pérez y Carlos Ciurca.
Unas 500 personas participaron hoy de los festejos por el Patrono Santiago, el santo protector de nuestra provincia, en un clima tranquilo y sin ninguna declaración del gobernador Celso Jaque, quien prefirió el silencio ante la prensa, pese a presenciar uno de sus últimos actos populares como mandatario provincial. Según señalaron sus colaboradores, "no quiere hablar porque se trata de una jornada netamente religiosa y no quiere mezclarla con política".

Al encuentro asistieron las máximas autoridades eclesiásticas y políticas de Mendoza. Además de Jaque también dijeron presente los candidatos a gobernador y vice, Francisco Pérez y Carlos Ciurca, respectivamente. Pérez asistió por primera vez a la procesión, mientras que Ciurca viene participando desde hace do años del convite religioso.

El festejo arrancó a las 11, con la salida de la imagen de Santiago Apóstol, frente a la Iglesia San Nicolás, en Peatonal y España, de Ciudad.

Allí mismo hubo espectáculos artísticos y un nutrido patio de comidas, donde paseantes y devotos no se perdieron especialidades criollas y platos dulces.

Exactamente a las 15, los fieles se enfilaron para dar comienzo a la tradicional procesión, que partió desde peatonal Sarmiento, siguió por calle España hasta Gutierrez, luego 9 de julio y se culminó en el mismo lugar de inicio.

Cerca de las 16, comenzó la Santa Misa, presidida por el monseñor José María Arancibia, quien explicó brevemente la historia de Santiago (de oficio pescador y uno de los 12 apóstoles que eligió Jesús) y reflexionó sobre el pasado y presente de Mendoza a partir de la figura del Santo: "Desde el comienzo, esta ciudad se puso bajo el amparo de los santos y de la Virgen María, porque fue fundada por cristianos creyentes. Entre aquellos españoles era muy querida la figura del apóstol Santiago, por quien se habían sentido protegidos y defendidos, a través de siglos. Su sepulcro en Galicia, ya era meta de muchos peregrinos venidos de toda Europa. Recorrer el camino de Santiago, significaba buscar ante todo la conversión personal. Es decir, una manera nueva de vivir, más acorde con el Evangelio de Jesucristo", explicó el arzobispo.

Antes y después de la Homilía, no faltó el tradicional: "¡Viva Santiago" por parte de los organizadores de la fiesta. A lo que los fieles no dudaban en responder con otro "'¡Viva!".

La fiesta de Santiago Apóstol, terminó al atardecer con más música religiosa y folclórica y, claro, unas delicias que los mendocinos acompañaron con café y chocolate caliente.

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