Mario Muga (44) fue acusado formalmente del crimen de su pareja Mariela García (39), a quien ultimó cuando lo estaba denunciando por agresiones. El hombre aguardará el juicio tras las rejas del penal
El crimen en la comisaría
El asesinato de Mariela García ocurrió el lunes 5 de noviembre a las 23. García se presentó en la Comisaría de la Mujer de Puerto Iguazú y denunció a su expareja por presuntos maltratos y agresiones. Ella señaló que no soportaba más los ataques y necesitaba ayuda.
En ese momento, cuando contaba cómo vivía y los maltratos a los que era sometida, irrumpió en la oficina de la comisaría su pareja, el sargento ayudante Mario Muga (44).
Según los testigos, el hombre la miró a los ojos y sin mediar palabras extrajo de entre sus ropas una escopeta recortada y le efectuó un disparo.
Luego escapó en una moto pero fue detenido unas horas después.
La despedida
El 8 de noviembre, pasadas las 11, muchos vecinos y compañeros de Mariela se acercaron al cementerio “La Piedad” para dar el ultimo adiós a esta mujer que días atrás perdía la vida en manos de su expareja.
El cortejo y la guardia de honor estuvo formado por empleados municipales, compañeros de trabajo de Mariela, ya que ella se desempeñaba en el Departamento de Tránsito municipal. Entre sus compañeros estuvieron presentes secretarios y directivos, además del intendente local, Marcelo Sánchez.
La familia aseguró que Mariela realizó muchas denuncias previas al trágico desenlace que la tuvo como protagonista. “El tipo decidió hasta cuando ella tenía que vivir, tenía marcada la fecha, día y hora en la que ella debía morir”, dijo Paola, la hermana de la mujer víctima de femicidio.
“Ahora sabemos que durante todos esos años ella recibió golpes y amenazas para que no denuncie ni cuente lo que le pasaba”, dijo Paola García. “Ahora, a partir de su muerte, sale todo a la luz, pero cuando ella pidió ayuda nadie hizo nada y la dejaron sola, tan sola que su pareja le pegó un tiro por la espalda dentro de una comisaría” reflexionó.
Los restos de Mariela llegaron el miércoles 7 de noviembre a Iguazú, después de permanecer en una morgue judicial de Posadas donde se le practicó una autopsia.
Según trascendió, desde mucho antes del crimen, el policía ahora procesado tenía su arma reglamentaria incautada por la Justicia, en una causa penal en la que está acusado de balear a un joven que habría intentado robarle en su vivienda.
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