Procesaron a Cinthia Acuña por falsa denuncia

La Matanza.-El fiscal no encontró pruebas que avalen el secuestro denunciado por la secretaria del concejal Fernando Asencio. De esta manera se confirman las sospechas del oficialismo sobre una supuesta puesta en escena de carácter político. Aseguran que en la cámara de seguridad que había en el lugar no se registró ni siquiera la imagen de la militante.

Por Claudio Kappeler.-

Las sospechas eran muchas. Los cabos sueltos llamaban la atención hasta del menos incrédulo. Y la investigación de la Justicia de Morón derivó en una noticia de alto peso político: la secretaria del concejal Fernando Asencio fue procesada por falsa denuncia por no encontrarse prueba alguna que acredite su denuncia sobre un supuesto secuestro.

Cuando el 6 de julio último Cinthia Acuña llegó al Concejo Deliberante de La Matanza todo fue estupor. La habían golpeado con saña en un mensaje que, según dijo, estaba directamente relacionado con el edil del Partido Federal. Ese día, antes de ser hospitalizada en el Policlínico Central, la militante -fuertemente ligada al diputado bonaerense Juan Carlos Piriz- denunció que cuatro hombres la secuestraron en un automóvil Peugeot 504 de color verde, la hicieron hacer un recorrido que parecía no poder precisar golpeándola y diciéndole que su jefe “se deje de joder en el Concejo Deliberante”.

El hecho causó un revuelvo inmediato en el ambiente político local. La oposición se encolumnó rápido para repudiar el presunto ataque y al día siguiente la escena tomó tinte nacional. En una confitería cercana a la zona céntrica de San Justo -en la misma esquina donde dijo ser levantada- estaban los referentes regionales del anti kirchnerismo y hasta el propio Felipe Solá se mostró para reprobar el hecho.

A esa altura ya había especulaciones de todo tipo. En el oficialismo comenzaron a dudar y esas sospechas se hicieron eco en las oficinas de los mismos concejales que habían participado de la rueda de prensa encabezada por el ex gobernador. Esa sensación de que nada era como se decía hacía eje en varias aristas: ¿cómo hizo la secretaria de Asencio para escapar de un auto en movimiento con cuatro hombres custodiándola?; ¿nadie fue testigo del hecho en una esquina de gran tránsito de automóviles, rodeada de comercios y hasta un banco a unos 50 metros?; ¿Quién podría querer atacar al concejal del Partido Federal cuando su figura no sobresale entre tantas que hoy se muestran en oposición al Gobierno dentro del Concejo Deliberante?. Las preguntas sobrevolaban todas las oficinas municipales y, aunque no se hizo público, altos funcionarios de La Matanza trabajaban en el tema con el único objetivo de despegar a la intendencia de una situación más que incómoda.

El concejal Fernando Asencio no aceptaba especulaciones sobre la denuncia de su secretaria. “El que está especulando con este tema es una mala persona”, le dijo a NCO cuando se lo consultó sobre las hipótesis que se hacían en rededor del caso. El edil confiaba en que las filmaciones del lugar darían crédito a los dichos de Acuña. Se estimaba que en el lugar o en el recorrido del automóvil -además de la del Banco Provincia- había una cámara de seguridad del Municipio y/o de algún comercio.

Y en eso se habría basado el fiscal para procesar a la militante del PJ por falso testimonio. Según pudo saber este Diario por fuentes del propio sector de Piriz, en las filmaciones “no se veía nada, ni siquiera se la pudo ver a Cinthia (Acuña)”. Para la gente que rodea al diputado provincial del PF, el fiscal “no quiere la causa porque le quema, porque es una causa política” y estaría buscando su recusación. Sin embargo, manifestaron que pedirán que se siga investigando el hecho.

Del mismo modo manifestaron que, según la información que ellos pudieron obtener, las cámaras de la zona ese día no funcionaban. “Cómo puede ser que aparezca una filmación ahora”, se preguntaron a modo de queja.

Las conjeturas

Pensar que el felipismo quiso ensuciar al Gobierno de La Matanza es algo que surgió apenas conocido el caso. Aunque Felipe Solá al día siguiente le puso paños fríos a la cosa y jugó con la posibilidad de que desde algún otro sector hayan intentado concretar el supuesto secuestro y no desde el Partido Federal. Un problema personal de Cinthia Acuña que derivó en semejante invento fue otra de las sospechas de algunos funcionarios del Gobierno comunal. Aunque la más comentada tenía como principal protagonista al diputado Juan Carlos Piriz; se dijo que el legislador podría haber orquestado todo para obtener un protagonismo que tiene licuado en el distrito y del mismo modo exponer la figura de Asencio en los medios nacionales ya mirándolo como el posible candidato a intendente del sector.

En este plano netamente político se supo que el presidente del Concejo Deliberante Daniel Castro prometió pedir el desafuero de Asencio en caso de descubrirse que todo se trató de una falsedad y que el edil conocía la presunta artimaña.

Luego de que NCO publicara las dudas que surgían en torno al caso Acuña, el Peronismo Federal emitió un comunicado en el que -con la firma de Piriz y Asencio- evaluó que “los hechos acontecidos son demasiado graves como para que quienes tienen el poder de informar a la opinión pública, se basen en supuestos comentarios para ‘tender un manto de sospecha’ sobre lo acontecido y ‘agitar fantasmas’ de una posible maniobra política”.

“No es justo poner en tela de juicio la honestidad de las personas, aunque esto pueda servir a alguien para el mejoramiento de sus intereses económicos o políticos”, manifestaron en el comunicado casi a modo de solicitada a la vez que confirmaron la existencia de un monitoreo municipal en la zona del hecho y aseguraron que “la Municipalidad bien podría ya, haber aportado el video grabado de todo lo acontecido ese día”.

Esa misma cámara de seguridad a la que hacían referencia el diputado y el concejal de La Matanza habría sido la que llevó al fiscal a pensar que nada de lo relatado ocurrió ese día. Que, por motivos que se desconocen, Cinthia Acuña habría mentido y/u omitido información sin sustento. La posibilidad del secuestro con posterior golpiza de una militante política en el distrito es un asunto delicado, grave y que se debe repudiar desde cualquier concepto o ideología. Una presunta mentira de este calibre, también.

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