Dos hermanos de Ezequiel Villalba, uno de los principales implicados en la trama de la masacre de villa Moreno ocurrida la madrugada del 1º de enero, fueron procesados por el intento de homicidio del hermano de uno de los jóvenes asesinados en ese hecho.
Roque Keko Suárez, hermano de una de las víctimas del triple crimen, denunció que cerca de las 13.30 del 21 de agosto, cuando salió de su casa de Moreno y Presidente Quintana dos jóvenes en una moto abrieron fuego contra él. El muchacho evitó los balazos poniéndose a resguardo detrás de un Peugeot 505 que fue alcanzado por un par de proyectiles, al igual que el frente de la vivienda de Suárez.
Por el atentado, el muchacho acusó a los hermanos Claudio Ismael y Héctor Fabián Villalba, hermanos de Ezequiel, quien según la investigación fue el autor de la balacera contra Maximiliano El hijo del quemado Rodríguez que pocas horas más tarde derivaría en el triple crimen de villa Moreno. El testimonio de Keko Suárez fue avalado por los dichos de uno de los hermanos de Patón Rodríguez, otra de las víctimas de la masacre.
Sin embargo, los Villalba negaron en el tribunal la autoría del hecho. Plantearon que los hechos se dieron de modo exactamente opuesto y que las víctimas fueron ellos dado que fue Keko los baleó. Y contaron que el incidente se inició cuando Héctor hacía un trabajo de albañilería en la casa de un familiar en Biedma entre Moreno y Balcarce. Entonces Maximiliano Rodríguez y Keko Suárez llegaron en un auto a intimidarlo.
Tras la amenaza se marcharon y regresaron una hora después, cuando Héctor estaba junto a su hermano Claudio. Entonces les dispararon. Momentos más tarde los dos jóvenes fueron a la comisaría 15ª para denunciar el suceso pero, al parecer, no pudieron realizar la presentación porque lo estaba haciendo Roque Suárez. Entonces, llamativamente, eligieron la seccional de Fray Luis Beltrán para denunciar lo ocurrido.
La jueza Rodenas ponderó que los descargos de los acusados fueron "un mero artilugio defensivo tendiente a mejorar su situación procesal". Y manifestó que esos dichos se desvanecen ante el señalamiento de Roque Suárez, el testimonio de Maximiliano Rodríguez y los balazos que atravesaron el auto y la puerta de la casa de la víctima.
A su vez, la jueza marcó las diferencias horarias que surgen del relato de los Villalba al sostener que tardaron tres horas en llegar a Fray Luis Beltrán y en una hora volvieron a la seccional 15ª. Y agregó la "confusa y errática" declaración de Eduardo V., el testigo que estaba realizando el trabajo de cloacas con Héctor Villalba, quien varió su versión en varias oportunidades.


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