Los vecinos denunciaron la formación de un basural a cielo abierto sobre la avenida Kennedy, a escasos metros de La Palomita Vieja, donde viven más de 100 familias. A su vez, reclaman otras carencias.
La foto corresponde al 12 de agosto pasado de la avenida Kennedy, donde se viene acumulando basura desde hace tiempo.
“La cosa es siempre más preocupante ya que este barrio abandonado (sin gas, sin calles asfaltadas, sin agua, sin cloaca, con escasa iluminación y sin colectivo), donde viven más de 100 familias, está cada vez más deteriorado. Ahora se convirtió en descarga de basura de todo tipo”, sostuvo un vecino a través de un correo electrónico enviado a nuestra redacción. Esto afecta a los vecinos por la contaminación atmosférica debida a los olores de material en descomposición y los humos; y la gran cantidad de roedores (ratas) a tan pocos metros de una zona habitada. “Es un medio de propagación de virus. Además, el abandono al aire libre de tachos rotos y neumáticos es segura proliferación de enfermedades como el dengue”, denuncian los vecinos.
Por otra parte, las bolsas de restos de comida y otros elementos tirados en este basurero han provocado la llegada de cirujas lo que, según los vecinos, “agrava el riesgo y la inseguridad del barrio. Estas bolsas de restos de comidas son visitadas por perros salvajes, enfermos e infectados, que pueden atacar a los niños que juegan a escasos 50 metros”.
Comentá la nota