Según un estudio realizado por la UEPC, casi la mitad de los maestros que recurren al médico cada año, lo hacen por patologías psiquiátricas.
Un estudio realizado por la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC) reveló que casi la mitad de los docentes que se enferma, lo hace por motivos psiquiátricos. El informe sistematizó las atenciones realizadas por primera vez a los consultorios del gremio. Sobre la base de los diagnósticos, estableció los motivos más frecuentes de patologías en el mundo escolar. En otros términos: ¿De qué se enferman los maestros?
Sobre un total de 504 consultas registradas durante 2010, el 47 por ciento (236) correspondió a trastornos de la salud mental. La muestra hace referencia a los maestros y profesores que consultaron por primera vez y cuyos diagnósticos les fue entregado en los consultorios de la UEPC. No incluye a personas bajo tratamientos crónicos. Haciendo esta salvedad, si se proyecta la muestra al total de la población, se estima que al año 800 docentes se enferman por primera vez por causas psiquiátricas.
El cálculo es simple: la UEPC tiene una afiliación del 30 por ciento del total de docentes activos de la Provincia, es decir, un total de 20.700 afiliados. Durante el 2010, consultó el 2,44 por ciento del total de afiliados (504, que es el total de la muestra). Si se proyecta este número al universo total, se establece que 1.700 docentes se enfermaron en un año. El 47 por ciento fue por motivos psiquiátricos, es decir, 799.
El resto de las consultas fue por clínica médica (el 25 por ciento, con 124 casos), accidentes vinculados con el trabajo (14 por ciento, 73 casos) y traumatología (14 por ciento, 71 casos). “Se advierte que las condiciones de trabajo, los climas laborales, demandas sociales y tensiones entre los integrantes de una comunidad educativa lleva a los docentes, en la mayoría de los casos, a recurrir al régimen de licencia por enfermedad”, detalla el informe presentado por el Departamento de Salud Laboral de la UEPC, a cargo de Estela Fauda.
Alzar la voz. No es sólo el estrés lo que el estudio advierte. Las afecciones de la voz (afonías y disfonías) también saltan a la vista.
Si se desgranan las causas de consultas por accidentes (ART), se advierte que el 66 por ciento de los casos fueron patologías de cabeza y cuello. Los problemas de la voz son los más comunes. De las 73 consultas por accidentes, 48 correspondieron al área de Otorrinolaringología y los 25 restantes, a accidentes laborales.
“Es imprescindible reiterar que la prevención, control y condiciones de trabajo óptimas son necesarias para cuidar la salud de los docentes. Fundamentalmente para lograr su bienestar y para cumplir con sus actividades en la escuela en el mejor estado psíquico y físico”, concluye el informe del gremio.
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“No nos estamos alimentando bien”
Silvia Piva es la directora del Ipem 248 Leopoldo Lugones, ubicado en pleno barrio Nueva Córdoba. La mujer reconoce que los profesores suelen descuidar comidas vitales, como almuerzos y meriendas, porque deben cumplir en más de una escuela por día. Son los llamados “profes taxis”.
“Para tener 30 horas semanales por lo general los docentes al principio ocupan los dos turnos. Creo que eso impacta en el descanso y en la alimentación. No hacen un parate para almorzar u optan por comida chatarra”, asegura.
El índice de ausentismo docente en agosto fue superior al 20 por ciento. La directora recibió 21 pedidos de licencias (aunque cortas, de uno o dos días) sobre un total de 90 docentes. La mayoría fue por gripe u otras enfermedades estacionales. También hubo faltas por motivos personales. A su vez, hay tres profesores con carpetas prolongadas, una por depresión y otra por un esguince mal tratado.
“Actualmente, no tenemos casos de disfonías crónicas, pero las hemos tenido. Los docentes suelen estar dos meses sin recuperar correctamente la voz”, afirma.
Para Piva no existen cursos de alumnos más o menos conflictivos. La forma en que el profesor se relaciona con cada estudiante marca la diferencia. “La clave es el reconocimiento. Conocer el nombre y la historia de cada uno de ellos. Hay chicos con realidades muy complicadas. Tenemos que conocerlas y a partir de ese vínculo impartir la enseñanza”, afirma.
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