Ayer hubo 10 denuncias de incendios de caña en pie y de rastrojo. "Lo peor está por venir".
De acuerdo al titular de la repartición, Fernando Torres, los focos se detectaron en Ranchillos, dos en Alderetes, en La Trinidad, Yerba Buena, Banda del Río Salí, Los Ralos, Santa Ana, El Timbó y Chicligasta. "Hasta el momento llevamos 117 quemas, en julio. En este mismo mes, el año pasado hubo 220 y lo más crítico se produjo en 2008, con 340 incendios. Estamos dentro de lo normal aunque lo ideal sería que casi no hubiera estas situaciones", informó.
En diálogo con LA GACETA, Torres no se mostró muy optimista sobre la situación para el futuro próximo. De acuerdo a sus datos, en agosto se conjugan el clima seco, el aumento del viento y la necesidad de los productores por entregar la caña a los ingenios, para que el número de incendios crezca de manera alarmante. El año pasado hubo 280 incendios, aunque lo más grave ocurrió en 2009, con la denuncia de 580 frentes ígneos. "Creo que lo peor está por venir. Y seguro crecerán las denuncias por problemas respiratorios, sobre todo, en el interior tucumano", dijo.
Santiago Cogorno, de la estación local del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), señaló que por la quema de la caña en pie, del rastrojo y el humo de las chimenes de los ingenios azucareros, la visibilidad se redujo a siete kilómetros, cuando lo normal es el doble. "Hay días, incluso, en que es peor, en los que la reducción llegó hasta los dos kilómetros, lo que ocasionó problemas hasta para la maniobra de los aviones durante los aterrizajes", señaló. LA GACETA ©
En Alderetes
Adrián Campos, jefe de los bomberos voluntarios de Alderetes, informó que ayer tuvieron que trabajar en dos quemas de cañaverales. Ambos se registraron a la vera de la ruta de circunvalación de esa ciudad, en cercanías de viviendas. "Tuvimos que trabajar con premura para que las llamas avancen sobre las casas", dijo.
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