El problema de ser juez y parte

Por Ricardo Kirschbaum

Eugenio Zaffaroni, juez de la Corte Suprema, tiene una visión muy particular de la neutralidad que, como magistrado y miembro del más alto tribunal de Justicia, debiera exhibir en respeto a su investidura.

No oculta -en verdad no lo hizo desde su asunción- su adhesión entusiasta a las políticas que desarrolla el gobierno de Cristina Kirchner. Cada uno tiene el derecho de sostener sus posiciones políticas como crea mejor salvo que, como es el caso de Zaffaroni, deba intervenir para dictar justicia sobre las consecuencias que esas mismas políticas producen.

El juez ha dicho, por ejemplo, que las salidas “culturales” de los presos que promueve una facción kirchnerista denominada Vatayón Militante -que lidera el Director del Servicio Penitenciario, Víctor Hortel- deben hacerse con cuidado . ¿Por qué? Zaffaroni cree que la difusión apunta a terminar con las salidas “culturales” y no a denunciar que se autorizaron a condenados por homicidio en casos de alta repercusión pública y que casi no habían empezado a purgar su pena.

“Lo que digo -explica Zaffaroni en el diario oficialista Página/12- es que en medio de una guerra hay que tener cuidado ”. Hay dos cuestiones en esta frase: 1) que el juez sostiene que hay una “guerra” entre los medios no adictos y el Gobierno, y con su declaración toma partido abiertamente , es decir asume una parcialidad desde un lugar que debiera exhibir cuidado, para usar su misma frase. Se pliega, además, a la convicción de que toda las informaciones periodísticas tienen una intencionalidad y que, frente a éstas, se debe estar a favor o en contra, en esta “guerra” particular que libra el oficialismo para sofocar cualquier crítica; 2) el problema, según esta visión, no es que se hubiera autorizado las salidas denunciadas sino que éstas se hubieran publicado y, por eso, hay que tener “cuidado”.

El recurso de deslegitimar una investigación por el medio que la realiza -ya ocurrió cuando se denunció una campaña por el alquiler de algún departamento de Zaffaroni a prostitutas - es una fórmula para evitar discutir el fondo de la cuestión. La deslegitimación o descalificación del periodista o del medio es más importante, en esa táctica, que la propia información por más precisa que fuera.

La otra cuestión fue opinar sobre los recursos provinciales presentados ante la Corte por cuestiones fiscales. Zaffaroni había dicho que son conflictos políticos que, antes que en la Justicia, deben definirse en una “mesa de negociaciones” , algo que ya ha fracasado porque, de lo contrario, no se apelaría a los jueces del tribunal.

Ahora debe intervenir, por ejemplo, en la audiencia entre la Nación y la provincia de Córdoba por recursos que reclama De la Sota. Zaffaroni ha dicho que sólo el Tesoro sabe cuántos recursos tiene y que la Corte no puede resolver sobre eso . Córdoba ya sabe cuál será su posición.

Comentá la nota