El problema de la basura parece no importar A un año del informe Falcó no hay acciones concretas

El problema de la basura parece no importar A un año del informe Falcó no hay acciones concretas
Días pasados se cumplió un año de la presentación del informe que el ex-subsecretario de Planeamiento Estratégico, Alejandro Falcó, presentó luego de su viaje a Japón.
Días después de ese suceso, el propio funcionario fue alejado de la gestión por no cumplir con las expectativas, aunque el ejecutivo municipal siguió considerando como oportuno ese pro-yecto de fantasía. Sin embargo, todavía no hay acciones concretas sobre el tratado de la basura en Zárate.

Como ya lo ha manifestado EL DEBATE en reiteradas oportunidades, el problema de la basura en Zárate parece no tener solución aparente.

Si bien ha comenzado una etapa municipal en el saneamiento de basurales callejeros en la ciudad, gracias al gran trabajo del ex-director de Tránsito Jorge Blanco, el propio funcionario a cargo del área de respuestas rápidas manifestó en varias oportunidades, la falta de presupuesto para mante-ner esta limpieza generalizada en los lugares donde actualmente se acumula demasiada basura.

Pero el problema central de la basura en Zárate, es la falta de un proyecto sustentable y serio del tratamiento de los residuos sólidos urbanos.

Sin solución

Sin embargo, esta problemática no parece tener una solución aparente teniendo en cuenta por un lado, el proyecto utópico que respalda el ejecutivo municipal, y por otro lado, desestimando cuanto proyecto productivo presente el HCD local por medio de su sequito de concejales oficialistas.

Ya transcurrió un año del proyecto que el ex-subsecretario de Planeamiento Estratégico, ha presentado luego de una capacitación bastante distendida en Japón.

Y sólo unos días restan para que se cumpla un año desde el desvinculamiento del propio funcionario por no cumplir con las expectativas en cuanto a su trabajo. Sin embargo, el municipio sigue pretendiendo tomar este proyecto como eje de solución para la pro-blemática del tratamiento de la basura en la ciudad, auque hasta el momento sólo han sido pronunciadas muchas palabras y promesas, que todavía no se han plasmado en la realidad.

El informe

Cabe recordar que el informe presentado en su momento por Alejandro Falcó, deja trascender la imposibilidad a aplicar las técnicas antedichas en nuestro medio por distintas características; entre ellas expresó: “La gran cantidad de diferencias históricas, cultu-rales, demográficas, geográficas, económicas, y políticas que existen entre nuestros pueblos”.

El funcionario en un extenso informe acerca de los manejos japoneses en la materia, realizó un pormenorizado detalle de cada una de las tareas, que indudablemente cuenta con un espíritu y conciencia ambientalista superior a la que poseen las naciones, incluida la nuestra, no sólo por cultura y educación sino además por necesidad ante un espacio geográfico delimitado y acotado por la alta demografía.

Además destacó que las características culturales del Japón actual, está enmarcada “con leyes y códigos de convivencia sofisticados y estrictos, signados por una actitud de respeto reverencial , un reconocible compromiso e interés de cada ciudadano porque exista un buen funcionamiento colectivo y fundamentalmente una cultura del trabajo cuasiobsesiva, que le ha permitido abordar y resolver grandes problemáticas, como la devastadora situación de la post guerra, o la problemática de los residuos que aquí se trata, o el actual problema que trae el estancamiento demográfico”.

La cuestión ambiental en nuestro medio está parada, por lo que sin recursos que podrían destinarse a revertir los procesos de contaminación ya asentados, será difícil aplicar cualquier marco teórico ya que la realidad termina echando por tierra cualquier diseño para el que se requiera gastos.

Basural

Sigue pasando el tiempo y el basural más importante de la región (CONCARO), continúa sin un tratamiento indicado de los residuos.

Mientras tanto, Campana sigue arrojando sus desechos a nuestro partido sin pagar el costo ambiental, que sí pagan y con creces, los ciudadanos de Zárate.

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