Privatizan el Maracaná para cumplir con FIFA

Privatizan el Maracaná para cumplir con FIFA
El estado de Río concesionará el estadio por

35 años a cambio de 350 millones de dólares.

El mítico estadio Maracaná de Río de Janeiro, construido para el Mundial de Fútbol de 1950 y futuro escenario de la inauguración y el partido final del Mundial de 2014, será privatizado con una concesión de 35 años a quien presente la mejor oferta para administrarlo. Según el llamado a licitación conocido ayer, las autoridades estaduales establecieron que el concesionario del estadio Mario Filho –el nombre real pero desconocido del santuario brasileño del fútbol– tendrá que pagar durante aquellos años un canon total de 350 millones de dólares, apenas un 28,9% de lo que le demandarán al estado de Río las actuales obras de remodelación.

Regis Fichtner, secretario coordinador del Gobierno estadual, anticipó que ningún club de fútbol, nacional o internacional, podrá presentarse a la licitación. "No queremos que el Maracaná, un verdadero templo del fútbol, sea del equipo A o B", dijo el funcionario, para quien después de su modernización la facturación del nuevo estadio se multiplicará por diez, y no sólo por el uso del campo deportivo. También habrá bares, restaurantes y sitios de entretenimiento para niños y adultos.

Fitchner justificó la decisión del gobierno de Sergio Cabral Filho, un dirigente del Partido del Movimiento Democrático Brasileño, aliado de la presidenta Dilma Rousseff. "Cuando comenzamos a estudiar la concesión del Maracaná, en 2008, pensábamos en transferir a la iniciativa privada los costos de ejecución de las obras necesarias, pero las cuentas no cerraban debido al elevado nivel de gastos que demandaba hacer las reformas para adecuarlas a los megaeventos. El Estado necesitaba invertir previamente", dijo Fitchner ayer, para cumplir con las obras tal como lo exigen la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) y el Comité Olímpico Internacional (COI). El estadio también será escenario de los Juegos Olímpicos 2016, cuya sede es la ciudad carioca.

De la licitación, que ya abrió una polémica entre los políticos y la sociedad brasileños, podrán participar consorcios nacionales o extranjeros. Quien presente la mejor oferta quedará en condiciones de administrar de inmediato uno de los dos grandes templos del fútbol mundial –a la par del londinense Wembley–, escenario en 1950 de una de las mayores tragedias colectivas brasileñas, el "Maracanazo", la hazaña con la que, con goles de Juan Alberto Schiaffino y Edgardo Alcides Ghiggia, y la conducción de Obdulio Varela, Uruguay derrotó por 2 a 1 al formidable equipo brasileño de entonces.

Si quien gana la licitación oferta según el monto básico fijado en el llamado a concurso, la administración privada no cubrirá los 440 millones de dólares que el gobierno gastó en la remodelación del estadio para el Mundial 2014. Si bien el concesionario que se quede con el Maracaná deberá asumir el próximo año la administración del estadio que pertenece al patrimonio público del estado de Río de Janeiro, deberá ceder su uso a la FIFA durante la Copa de las Confederaciones 2013 y el Mundial 2014, además de los Juegos Olímpicos 2016.

Si bien es apresurado hablar de posibles oferentes, hasta el momento el único privado que hizo estudios de evaluación de la administración del Maracaná fue el grupo IMX, del magnate Eike Batista, el hombre más rico de Brasil. Fitchner se abstuvo de hacer comentarios sobre el tema y prefirió aportar otros datos sobre el proceso licitatorio. «

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