Prisionero del relato

José Luis Jacobo.

Gustavo Arnaldo Pulti le enseñaron que lo importante es el relato. No la realidad, el relato. Es así que a cada paso, cuando la realidad impone sus duras reglas, Pulti elige un relato de distracción.

Ante los reclamos de vecinos, que habitantes devenidos en acelerados ciudadanos claman por la vigencia del poder del Estado sobre los intereses de particulares, GAP no da respuesta y se muestra siempre haciendo algo que se aleja fuertemente de lo real.

El sistema de salud municipal está abandonado. El CEMA, caracterizado por el fantasioso ministro del área provincial Alejandro Collía como “una genialidad de Pulti”, implosiona de un momento a otro, ya que no consiguen profesionales para trabajar allí, no hay plata para pagar lo que valen sus servicios, y tampoco hay insumos.

Ante los reclamos por la Reserva Natural del Puerto, y los de los vecinos de Parque Luro por el predio de la canchita de los Bomberos, Pulti corrió hacia la agenda vieja, la inseguridad, buscando mostrarse activo desde el centro de monitoreo, que luego de cuatro años finalmente en algo parece funcionar. Resultado: el botín de unos ladrones de la zona centro oculto en los árboles de una plaza, más dos detenidos por la policía luego de advertir un operador de monitoreo que, yunga en mano, pretendían apoderarse de un viejo 504. Ahí corrió el Intendente a sacarse fotos junto al patético César Ventimiglia. La foto, la tan mentada foto, lo único que cuenta asegurarse para esta administración.

Sin embargo, toda esa imagen quedó destruida bajo el peso de la realidad. Un vecino de la ciudad, Marcelo Marrero, de 43 años, murió en su hogar apaleado y ahorcado. No había ni hay imágenes, porque lo que debería funcionar no está simplemente porque Pulti derivó millones recibidos para el sistema de monitoreo a pagos ociosos e improductivos. No junto piezas porque sí, las piezas se unen solas. Ante la literal rebelión vecinal a dos puntas -Mogotes, Reserva del Puerto, y Parque Luro-, y con el CEMA al borde de las llamas, Pulti cree que suma puntos haciendo relato con la inseguridad.

Es tal la caradurez, el nivel de desprecio por la sociedad, que no ha dudado en pagar a Florencio Aldrey Iglesias un 60% por encima de la tasación municipal por el predio en que funcionó la planta transmisora de Radio Universo. Con un valor fijado oficialmente en $998.000, Aldrey se va a llevar $1.600.000. Dinero de esta comunidad que debería estar puesto en la resolución de los problemas y no al servicio del relato y los negocios a los que tanto se ha acostumbrado el señor Intendente.

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