María Sepúlveda estará presa un mes. Esa fue la pena que en principio dispuso para ella la juez Margarita Pfister. El mismo plazo tendrá el fiscal para llevar adelante la causa contra esta mujer que cometió dos robos en poco más de 24 horas. En el primero de ellos estaba armada con un cuchillo.
En esa audiencia recuperó la libertad, pero siete horas después fue detenida nuevamente, esta vez como sospechosa de asaltar a una transeúnte en el barrio San Martín.
Por eso ayer la joven fue nuevamente sometida a una audiencia de control de detención en la Oficina Judicial, donde la juez penal Margarita Pfister dispuso para ella un mes de prisión preventiva y otorgó idéntico plazo de investigación a la Fiscalía.
Por el robo en el colectivo, Sepúlveda había sido dejada en libertad con la condición de presentarse cada 15 días ante la Oficina Judicial. Sin embargo, no alcanzó a permanecer siete horas libre que fue detenida nuevamente, razón por la cual cuenta con dos causas penales nuevas a las que ya tendría, según fuentes judiciales.
Ayer la fiscal Stella Maris Prada dio cuenta del delito por el que se la detuvo en la noche del martes y pidió su prisión preventiva, a la que Pfister dio lugar.
DOS ROBOS EN DOS DIAS
La nueva investigación da cuenta de que Sepúlveda y otros dos cómplices, uno de ellos un menor de 17 años identificado con las iniciales O.T.M., atacaron a una mujer que caminaba por las inmediaciones del Hipertehuelche de la avenida Rivadavia al 3.700. Primero la abrumaron con un pedido simultáneo de cigarrillos y monedas, y luego la arrojaron al suelo para arrebatarle una riñonera.
Una vez repuesta del incidente, la víctima acudió a familiares por ayuda y todos salieron a recorrer las inmediaciones. La mujer reconoció a sus agresores cuando estaban reunidos en la esquina de Los Duraznos y Rivadavia.
De inmediato, los familiares de la víctima golpearon a los sospechosos, reduciéndolos rápidamente, mientras en paralelo personal de la Seccional Séptima los detenía. Esto ocurrió sobre las 19, siete horas después de que Sepúlveda recuperara la libertad por el robo del lunes a la tarde en un colectivo de la Línea 1 en el que había utilizado un cuchillo.
Alrededor de las 16 de ese día, la delincuente abordó el transporte público y de inmediato se sentó junto a una mujer que iba a su trabajo, a la que tras amenazar con el arma blanca le arrebató tres anillos y un reloj pulsera. Pero para su mala suerte, un pasajero la vio y en forma disimulada alertó al chofer, quien frenó el colectivo frente a un policía, en Rivadavia y Urquiza.
A partir de entonces comenzó el periplo semanal de Sepúlveda por comisarías y dependencias judiciales.
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