Umberto Bossi, líder de la Liga del Norte, dijo que la tensión desatada tras el enfrentamiento público entre Silvio Berlusconi y los sectores que sostienen la coalición oficialista, puede hacer peligrar la gobernabilidad de la derecha en Italia.
"Fini, envidioso y rencoroso por nuestras repetidas victorias, ha renegado del pacto inicial y no ha hecho más que intentar erosionar continuamente todo lo que hemos construido", disparó el líder de la agrupación de derecha. La crítica de Bossi llega un día después del enfrentamiento público entre el presidente de la Cámara de Diputados y Berlusconi, durante una reunión de la presidencia del PDL, en el que el jefe de Estado puso en minoría a Fini, que había planteado una serie de objeciones a la política del Ejecutivo.
Según el jefe de la Liga, Berlusconi "debería haber echado a Fini desde el primer momento, sin titubeos, en lugar de llevarlo a la televisión, dándole voz y relieve", porque el "cofundador del PDL de hecho trabajó para la izquierda". "Finge que está construyendo para poder demoler, y que nada se mueva", agregó Bossi, que culpabilizó al legislador por un posible triunfo de la izquierda en las próximas elecciones.
En un evidente intento por bajar el tono de la controversia, el ministro de Exteriores Franco Frattini rechazó ayer que sean necesarias elecciones anticipadas en su país, a raíz de la crisis entre Berlusconi y Fini. A su vez, el canciller aseguró que de la reunión de la coalición de gobierno el primer ministro salió fortalecido.
Durante la disputa entre los dos dirigentes políticos, transmitida el jueves por televisión, Berlusconi lanzó un ultimátum a Fini, invitándolo a retirarse del cargo si quiere crear su propio grupo político. "Si quieres hacer política, deja la presidencia de la Cámara de Representantes", le replicó Berlusconi a Fini indicándole con la mano la puerta de salida. El jefe de gobierno italiano le reprochó a su aliado que quiera formar una corriente "minoritaria" dentro del oficialista PDL.

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