Si bien ni siquiera tiene fecha de convocatoria, la previa en torno a lo que será la discusión paritaria en la provincia comenzó a recalentarse. Y tanto desde el gobierno provincial como desde los gremios que nuclean a empleados públicos y docentes ya empezaron a mostrar sus aspiraciones de cara a las negociaciones.
Curiosamente, esta vez fue el gobernador Antonio Bonfatti quien se adelantó arriesgando los primeros números. El mandatario aseguró que los datos del Instituto Provincial de Estadísticas y Censos (Ipec), que marcan un incremento inflacionario para el 2011 del 21 por ciento, servirán de base para la discusión por los aumentos salariales de los trabajadores provinciales.
Un dato que no se le pasó por alto al secretario general de UPCN, Alberto Maguid, quien sostuvo tajante que el 20 por ciento debe ser el porcentaje mínimo para sentarse a la mesa paritaria. Y desde Amsafé Rosario reclamaron un incremento del 30 por ciento para recomponer el ingreso de los docentes.
Posicionamientos que replican los cruces que, en el contexto nacional, sostienen gobierno, patronales y gremios en torno a cuánto podrán aspirar los trabajadores para mejorar sus salarios; con oscilaciones que van desde el 18 por ciento, avalado por los empresarios, al 25 planteado por algunos sindicatos.
El piso. "Nosotros hemos respetado siempre que el incremento salarial, como mínimo, esté a la par del crecimiento de la inflación. Y siempre hemos anticipado la inflación, porque nunca estamos dando el aumento de acuerdo a los datos pasados sino con lo que se prevé a futuro", sostuvo el lunes pasado el gobernador Bonfatti.
Y destacó que la negociación salarial se basará en las mediciones del Ipec que estimó la semana pasada que el Indice de Precios al Consumidor acumuló entre enero y noviembre de 2011, en Santa Fe, un 21 por ciento de aumento y estimó que la inflación anual en la provincia terminaría ubicándose en el 22 por ciento. Casi trece puntos por encima del 9,5 por ciento para todo el año pasado que difundió el Indec.
El líder de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) dobló la apuesta. "El 20 por ciento debe ser el porcentaje para sentarse en la paritaria", advirtió aunque evitó pronunciarse sobre las aspiraciones de incremento salarial del gremio. "Ese debe ser el piso para discutir de ahí en más cuál es el aumento que debe darse al trabajador", repitió.
En la mira. Tal como sucedió en los últimos años, las paritarias comenzarán a desarrollarse durante el mes próximo cuando arranque la discusión con el sector docente. El primer indicio lo darán las negociaciones a nivel nacional que sirven de parámetro a las administraciones provinciales. La suerte de este acuerdo parece clave porque, por un lado, sirve de testigo frente al resto de los estatales y, además, porque tiene un plazo perentorio: cerrar acuerdo antes de que empiecen las clases el martes 28 de febrero, ya que el 27 es feriado.
Si bien el sindicato que reúne a los docentes de escuelas públicas aún no convocó a sus delegados regionales para poner fecha a su primera asamblea del año, el secretario general de Amsafé Rosario ya fijó su posición sobre el reclamo de los maestros. "Al contrario de lo que manifiesta el gobernador, nuestra postura no es que los salarios corran detrás de la inflación sino que lo que hay que plantear es una recomposición del salario", sostuvo.
En este sentido, Cousello estimó que "no se puede discutir por debajo del 30 por ciento" y advirtió que la mejora no tendrá que pasar por "las cifras que puedan dar el Indec o el Ipec, lo que hay que analizar es cuánto recaudó la provincia el año pasado y pelear por una justa distribución de ese ingreso".
Para el titular de Amsafé Rosario "la recomposición salarial debe acercar los valores de los sueldos a lo que significa la canasta básica en la zona del gran Rosario, estimada en unos 6 mil pesos". Una cifra muy por debajo del sueldo de un maestro que recién se inicia que alcanza los 3.200 pesos.

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