Los primeros seis meses de Gobierno: Los desafíos de Schepens y la oportunidad de torcer el rumbo

El intendente Carlos Schepens asumió al frente del municipio a fines de 2011 y a seis meses de estar al frente de la ciudad, es un buen momento para un análisis de lo actuado y los desafíos por venir.
Este 10 de mayo, el intendente Carlos Schepens completó sus primeros seis meses al frente del Gobierno Municipal. En un plazo prudente para efectuar un primer análisis de su gestión, el presente muestra a Schepens frente a una encrucijada que deberá resolver en el corto plazo: imprimir su propia impronta en las decisiones de gobierno, o permanecer preso de los condicionamientos políticos y financieros que heredó de su antecesor, Marcelo Bisogni.

El desafío no es menor, porque romper la inercia que dejó instalada el Bisognismo implica desligarse del pasado, a riesgo de tambalear políticamente y quedar muy debilitado en el frente interno. La matriz de poder local ya ha mostrado capacidad de daño, con boicots y otras advertencias que hicieron frenar la arremetida inicial de Schepens.

Ahora, en este tiempo de definiciones el Intendente deberá dar pelea en diversos frentes donde los “kisquitos” abiertos y las ventanillas de pago se han afianzado fuertemente en manos de funcionarios y empleados que responden directamente a Bisogni. Y la lista es larga: el basural, la tercerización de servicios, la provisión de insumos, las conexiones clandestinas, las habilitaciones comerciales, etc.

Para ello, Schepens ya ensaya algunas salidas tibias, políticamente correctas, con la esperanza de ganar libertad de acción e imprimir su propio sello a la gestión municipal. Las próximas semanas serán cruciales para determinar si estamos frente a “la continuidad positiva” de esta matriz de negocios a costa del Estado y los fondos públicos que anunció la campaña y repiten funcionarios como Agustín Bordagaray, o si verdaderamente llegó el tiempo de cambiar el rumbo.

Schepens tiene la oportunidad.

Comentá la nota