El Defensor del Pueblo, alineado con la consuetudinaria conducta de sus patrones, no asume sus equivocaciones y, lejos de una sana y necesaria autocrítica, desdice sus propias denuncias para aparecer finalmente al margen de sus acusaciones.
A principios de mes, la Subsecretaría de Información Pública envío a esta Redacción su diario paquete de informaciones oficiales, conteniendo un texto bajo este título: ?Denuncia la Defensoría por contaminación a un frigorífico y lavadero de Villa del Carmen?. En su contenido, describe que ?vecinos de Villa del Carmen concurrieron nuevamente a la Defensoría del Pueblo para denunciar a una planta frigorífica y a un lavadero de camiones jaula que se encuentran asentados en el mismo y que vienen causando una serie de acciones que perjudican al ambiente y a la salud; a través de permanentes olores nauseabundos, moscas, alimañas, desperdicios, sobrantes, otros elementos y líquidos que son vertidos en lugares a cielo abierto?.
Además, recordó que en el año 2009 los mismos vecinos habían denunciado irregularidades y por esto se dio intervención a la Dirección de Bromatología y Saneamiento Ambiental de la Provincia y al SENASA- Formosa, por lo que se termino clausurando el lavadero de camiones jaula hasta tanto regularizara toda su documentación y la parte edilicia del mismo?.
Sin embargo, sobre el frigorífico fue lapidario: ?evidentemente las condiciones de funcionamiento de los sistemas de evacuación y volcados de efluentes del establecimiento de faena ubicado en un lugar poblado de la zona sur de nuestra ciudad capital, no está haciendo los trabajos como corresponde, dentro de los parámetros normales?. De todos modos, buscando una respuesta al pedido vecinal pidió ?una urgente intervención, a Bromatología y Saneamiento Provincial, a la supervisora regional- Zona 10- SENASA- Formosa, y también a la Subsecretaria de Recursos Naturales, Ordenamiento y Calidad Ambiental. Al hacerlo aventuró sanciones: ?a fin de que se realicen las inspecciones necesarias, las intimaciones correspondientes, y si fuera necesario se ordene la clausura de estos lugares, pues están poniendo riesgo la salud de los vecinos y originando un foco de contaminación preocupante que no es nuevo, sobre todo teniendo en cuenta que además podrían verse también comprometidas áreas ambientalmente protegidas por el Estado, como lo es la denominada Biosfera, ya que a través de diferentes brazos de riachos y espejos de agua, toda esa zona se encuentra interconectada entre sí?.
Ayer, utilizando el mismo canal comunicacional, Gialluca abordó la misma cuestión pero su discurso fue drásticamente reconstruido: ?No verificaron contaminación de frigorífico en Villa del Carmen?, tituló esta vez su comunicado el peculiar funcionario gildista.
AHORA
Tras recordar que ?vecinos de una zona del barrio Villa del Carmen habían requerido la intervención de la Defensoría del Pueblo denunciando como contaminación producida por un frigorífico y un lavadero de camiones jaula que se encuentran en el lugar y que según sus dichos, vienen causando perjuicios a la salud de los pobladores y al ambiente?, exultante expuso que los pobladores ?encontraron respuestas a sus reclamos?.
Como corresponde y fiel a una metodología organizada y consistente, el funcionario dijo que de todas las medidas solicitadas, únicamente la ingeniera agronoma Sandra Ronco, directora del Centro Regional SENASA Chaco- Formosa, respondió que el matadero ?La Rural SRL?, se encuentra autorizado y fiscalizado por autoridad provincial, de acuerdo con lo establecido en la Ley Federal Sanitaria de Carnes. En relación al lavadero de camiones para el transporte de hacienda denominado El Tauro, ubicado en Villa del Carmen, fue clausurado el 18/11/2009 por la oficina local del SENASA Formosa.
Ante este panorama, Gialluca ordenó una constatación en el frigorífico donde estuvieron presentes uno de los propietarios y el gerente de la firma Edgardo Dezan.
Del acta labrada, surge que se recorrió la totalidad de las instalaciones del lugar. Sin embargo, la mirada final resultó otra: ?de la forma y modo en que se encuentra trabajando el frigorífico no implica ningún tipo de peligro a la fecha para la salubridad pública y menos aun para el ambiente; no obstante aclaro que la generación de olores se podrían dar y ser emitidos desde la planta de tratamiento primario, donde se separan los líquidos y sólidos, cuando esta se encuentra en plena actividad y existen vientos que lleven esas emanaciones hasta los domicilios ubicados al frente del establecimiento?.
Ayer Gialluca vio determinadas instalaciones. Ahora, la misma estructura, a estar por su última mirada es otra. En el medio queda un sinfín de reflexiones para medir a un funcionario que se mueve con los parámetros propios de un ?todólogo?, incapaz de asumir sus limitaciones, pero sumamente apresurado para lanzar calificativos sin cerciorarse responsablemente de las consecuencias.
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