Las primeras cámaras de seguridad serán colocadas hacia fines de mayo

Estos aparatos de vigilancia pueden identificar qué está haciendo una persona desde 300 metros de distancia y divisar desde 200 metros el número de patente de un auto o leer la tapa de un libro desde 100 metros.
El director del Programa de Protección Comunitaria, César Ventimiglia, anunció ayer que las primeras 70 cámaras de seguridad serán colocadas a fines de mayo en distintos puntos de Mar del Plata. Y estimó que el total de los aparatos de vigilancia, alrededor de 120, quedarán instalados en junio.

"El proyecto registra un avance del 80 por ciento -dijo el funcionario a LA CAPITAL-. Actualmente estamos trabajando en la instalación del tendido de conectividad por aire y fibra óptica". Luego de ese paso, la Municipalidad procederá a la colocación de la primera tanda de cámaras. "En rigor, ya instalamos doce pero todavía no están conectadas", afirmó Ventimiglia.

La ciudad se sumará a un listado cada vez más grande de comunas que optaron por contratar este servicio de vigilancia urbana. Desde la ciudad de Buenos Aires, en la que unos 120 operadores monitorean imágenes en tres turnos, y Tigre, que tiene uno de los centros de control más eficientes, hasta localidades más pequeñas como Pinamar, donde se instalaron 60 cámaras.

Los aparatos de vigilancia, que llegaron a los municipios a partir de que la inseguridad se convirtió en la principal preocupación de los argentinos, pueden identificar qué está haciendo una persona desde 300 metros de distancia. Pero no sólo eso: desde 200 metros permiten divisar el número de patente de un auto. Y desde 100, ya posibilitan leer la tapa de un diario.

El contrato, que se firmó en noviembre de 2011, contempla la instalación de 120 cámaras de seguridad tipo domo en diferentes sitios del partido. Para determinar dónde, el área de Protección Comunitaria del municipio hizo consultas a la Jefatura Departamental de Policía. Los accesos de la ciudad, los cruces de algunas avenidas y ciertos barrios de la periferia tendrán prioridad. Pero la intención es que haya una proporción entre las jurisdicciones de las comisarías.

Las cámaras también tienen un "efecto disuasivo". Y no será tan fácil romperlas porque cuentan con una cobertura antivandálica. Además, estarán instaladas en lugares de difícil acceso.

La ventaja de las cámaras tipo domo que se utilizan en Tigre y se van a instalar en Mar del Plata es que pueden hacer un paneo de la zona en que están ubicadas y hasta acercar la visión.

Si bien servirán como elemento probatorio de cualquier delito, el municipio las quiere utilizar para prevenirlos y, de paso, para mantener en orden los espacios públicos, incluso el tránsito.

En el centro de monitoreo trabajarán, en principio, unas treinta personas. Los entendidos aseguran que lo ideal es que haya una persona cada ocho o diez cámaras. Además de personal municipal, habrá policías. "Ellos tendrán su pantalla con la ubicación de los patrulleros, de manera que la policía aportará, si se quiere, la mirada profesional al detectar con su oficio actitudes sospechosas, movimientos extraños", explicó Ventimiglia. No bien un operador observe algo sospechoso (cada pantalla se divide en ocho o diez cuadros), lo comunicará al patrullero más cercano al lugar.

"Queremos trabajar en la prevención, posibilitar que el vecino recupere el espacio público y esta herramienta, con una buena disposición y monitoreo, permitirá que la policía llegue con rapidez cuando haya un conflicto", sostuvo Ventimiglia.

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