La primera visita de Eva Perón a Córdoba

La “Abanderada de los Humildes” llegó para inaugurar hospitales ferroviarios y tomar contacto con los gremios. Pasó por Alta Gracia, Capital y Villa María. La negativa al gobernador para asistir a una recepción en el Jockey Club.

“Eva tenía preferencial afecto y cariño por el interior. Sabía que su gente era muy sufrida, que había sufrido tremendas ignominias a manos de todos los gobiernos, sometimientos, humillaciones y miserias… ”.

Juana Larrauri rememora esa inclinación. “Cuando puso en marcha el Partido Peronista Femenino, designó para el cargo de inspectoras a personas de su absoluta confianza. “Yo tuve el honor de recorrer gran parte de la Argentina y día a día, por lo general en horas de la noche, me hablaba por teléfono pidiéndome le informara sobre mi actividad. Era detallista y personal, quería saber a quiénes había visto, cuáles eran los problemas y las necesidades… El número y extensión de los males que se ensañaban en las gentes del interior y la pureza, la incontaminación de sus pobladores, hacían que Eva Perón identificase casi el interior con la quintaesencia del país”.

La preocupación cotidiana de Evita es aseverada también por Elvia Elisa Lombardelli de Hereñú. “Yo era una muchacha y trabajaba entonces al lado de la Delegada Censista, la doctora Elsa Chamorro Alemán.

Infaltablemente, todas las noches, a veces temprano otras muy tarde, sonaba el teléfono y oíamos su voz interesándose por nuestro quehacer, por los inconvenientes que habíamos tenido que salvar, pedía datos, cifras, nombres… Era como que quisiese estar en todo”.

Buscando ponerse en contacto con los sectores más proletarizados, Eva seguía accediendo con los dictados de su corazón y de su inteligencia, los caminos que había frecuentado Perón. “Perón comenzó por las provincias -sostiene Juana Larrauri- y como el país había estado gobernado por gente que creía que la República terminaba en la avenida General Paz, saliendo de Buenos Aires todo estaba por hacer”.

Un editorial de Los Principios del 3 de julio de 1946, apenas 29 días después de la asunción de Perón a la primera magistratura, bajo el título de “Córdoba abandonada” denuncia el olvido de esta provincia por parte del Poder Ejecutivo Nacional y la falta de iniciativa de los legisladores y Gobierno de la Provincia para conseguir mejoras a ese nivel. Algo más de tres meses después, el 28 de octubre, llega Eva Perón.

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