Durante casi una hora y media, ayer los choferes del Corredor Verde central de la empresa Tamse permitieron a unos dos mil usuarios viajar sin abonar el pasaje, como medida de protesta.
Con la autorización del presidente de Tamse, Alberto Giménez, los colectiveros sacaron unos 14 coches a las calles con carteles que decían “unidad en protesta” y en lugar de abonar el pasaje, los cordobeses recibieron a cambio un volante con los motivos de las medidas. Entre ellos, se leyó: “Tamse presta servicio en los recorridos que las privadas no explotan por ser deficitarios, barrios ubicados en la periferia que antes no contaban con servicio urbano; Tamse prioriza la rentabilidad social antes que la económica; es subsidiada al igual que el transporte en todo el mundo”. Las aclaraciones de los choferes se entienden en el marco de incertidumbre que reina ante la inminente licitación que definirá el destino de la estatal. Pero también reclaman la reparación de unas 80 unidades.
En ese sentido, Giménez comunicó que “ya se dio inicio al proceso licitatorio destinado a la compra de 25 colectivos, con un monto estimado de inversión de 17 millones de pesos”, e informó que las unidades estarán a disposición de la empresa dentro de los 60 días posteriores a la apertura de los sobres.
Por otro lado, según resolvieron anoche en asamblea, los choferes de Tamse pasaron a un cuarto intermedio hasta hoy, cuando esperan que los reciba el propio intendente Ramón Mestre. Esperan que el jefe comunal dé garantías de que la fuente laboral de los trabajadores está preservada en el nuevo esquema de transporte que se vendrá para la ciudad de Córdoba.

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