Con un tránsito turístico que arrancó con pasividad y que fue cobrando fuerza en el correr de los días, el balance del inicio de la temporada 2013 muestra resultados favorables.
En las dos primeras semanas del 2013, se notó que destinos que antes tenían mucha estacionalidad, con fuertes picos en enero, disminuyeron sus récords por la influencia del cambio de estilo vacacional que se está produciendo en nuestro país. Hoy las familias buscan más “salidas” en el año y vacaciones más cortas. El calendario de fines de semana largos orienta el consumo en ese sentido.
Igualmente hubo crecimiento. En los primeros 15 días del mes, más de 5,1 millones de personas recorrieron el país, 2,2% más que en igual periodo del año pasado. Eso significó que 110 mil personas más que en 2012 eligieron veranear en la primera mitad de enero en alguna ciudad nacional.
Así, 2013 arrancó con un movimiento económico importante en las regiones turísticas. Según el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Industria (CAME), la venta de bienes y servicios vinculados al turismo en las ciudades receptivas tuvo un alza promedio de 1,5% en las cantidades vendidas frente a igual periodo de 2012. El aumento se debe a la mayor cantidad de gente que salió de viaje ya que en cambio, el turista se mostró algo más austero en sus gastos este año.
Sin embargo el movimiento turístico en los principales centros de captación fue dispar. Mientras las más tradicionales en verano tuvieron un movimiento similar a 2012, la sorpresa mayor pasó por el sur del país, donde el flujo de turistas fue muy intenso en relación a otras temporadas, en gran medida por la muy buena relación precio/calidad que ofrecieron esos destinos.
Con los primeros datos consolidados, enero 2013 encontraría un nuevo récord turístico que le inyectaría dinamismo a la actividad comercial. Por el nivel de reservas y la tendencia actual, se espera que 11 millones de personas recorran la Argentina en el mes y gasten cerca de $16.200 millones.
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