Si todo resulta como la noche inaugural, el éxito está asegurado para la 22° Fiesta Nacional del Chamamé y 8° del Mercosur. El sábado a las 21, la Virgen de Itatí ocupó su sitial en el escenario y el paí Julián Zini compartió su oración con el pueblo.
Es esta una reunión que se viene preparando todo el año en armonía con el pueblo que anoche se dio cita en el Anfiteatro “Mario del Tránsito Cocomarola”. La 22° Fiesta del Chamamé y 8° del Mercosur se puso en marcha puntualmente como estaba previsto, a las 21, con el ingreso de la Virgen de Itatí en andas de un caballo cuya rienda guiaba Alfredo Ellero. El paí Julián Zini esperaba en el escenario “Osvaldo Sosa Cordero” para dar comienzo a su oración, que es voz del pueblo y que pretendió hacerse oir en tono de reclamo. “Nos podaron la palabra para impedirnos pensar, por eso, nos cuesta tanto, ser arandú para hablar”, dijo en el silencio de una multitud que luego rompió en aplauso. Más de diez mil personas se calcula en esta noche inaugural y hacia las dos de la madrugada del domingo, el desfile de gente era incesante y el recambio no dejaba sitio por cubrir en la imponencia de una noche a pura estrella.
El Presidente del Instituto de Cultura de la provincia, arquitecto Gabriel Romero, fue el primero en ocupar un lugar en la platea del Cocomarola. También estuvo la Subsecretaria de Turismo, arquitecta Inés Presman, el vicegobernador Pedro Braillard Poccard, el Ministro de Educación, Orlando Macció, el intendente Carlos Mauricio Espínola, su vice, Ernesto Meixner y el contador Martín Barrionuevo y la Secretaria de Gobierno, Graciela Rodriguez.
Antes, y para interiorizar al público del por qué de Corrientes y su sentir chamamecero, en las pantallas de led como telón de fondo del escenario y en los laterales, el artista visual Richar de Itatí y el poeta Cacho González Vedoya, fueron contando la génesis de sus vidas. Las imágenes de una ciudad dormida en sus calles de pueblo, ilustró este segmento al que denominaron “Conversaciones entre artistas”.
“Bendice a nuestros artistas
bendiciendo su actuación”
Quedará para el recuerdo, se vivió con la emoción de entonces, en un aplauso sin tiempo. El locutor Adalberto Balduino presentó a “Pocho” Roch y sus músicos, un cuadro que a pedido de Eduardo Sívori, Director de Artes Escénicas y de la Música del Instituto de Cultura, se consideró el más adecuado para abrir esta Fiesta 2012. Nunca tan acertada la propuesta, el repertorio y los integrantes de un grupo que allá por la década del ’70 aparecieron como innovadores en el género chamamecero. Algunos ya no están, los suceden sus hijos. Lograron todos la primera ovación de la noche, cuando Juan Leyes cantó el vals “Corrientes soñadora”.
Aquí Corrientes para el mundo
muestra su fiesta del chamamé
Raúl Báez y Maia Sasovsky fueron los primeros locutores en entablar contacto con el público que a las 21 del sábado, había ocupado más del 50 por ciento de la platea del Cocomarola. A las 22.45 ingresó al escenario, Rigoberto González Mann del Paraguay, a las 23 se recibió a Paulo de Freitas Mendonca del Brasil y a las 12 de la noche, el “flaco” Juan Carlos Cosarinsky se apersonó con ese decir guaraní y el grito de “Corrientes, capital mundial del chamamé”, que enardeció al público.
“Me toca vivir de
cerca esta comunión”
Quien lo dijo fue Ofelia Leiva, una de las más aplaudidas figuras de la noche inaugural en comunión con el chamamé. Visiblemente emocionada, señaló a El Litoral, “ando saludando gente desde que llegué, esto no para de crecer (por la fiesta), no hay techo, cada vez va a ser mayor”.
“Quiero disfrutar de este momento que sigue siendo único. Se lo dedico a Rosendo, vivir sin él es difícil, estoy aquí y tengo una revolución interna, de las 22 ediciones habré faltado a dos, no recuerdo los motivos y tampoco no viene al caso. Lo cierto es que voy a cumplir un sueño personal, tengo un invitado para ustedes”, adelantó.
En el escenario, Ofelia fue la audaz merecedora de su nombre coreado por más de 10.000 personas. Llamó a cantar a Laura Fusz y se detuvo luego en el nombre de Salvador Miqueri, que a poco de mencionarlo, ya estuvo a su lado. “A los 17 años, fue el primer autor que grabé como solista. Recién me esperaba en la puerta, vení vamos a repasar la letra, me dijo”, había confesado a El Litoral, en la zona de camarines.
El tema era “Tu pañuelo” y juntos lo cantaron para un auditorio privilegiado.
De los clásicos que se escucharán en las nueve lunas chamameceras, Ofelia Leiva fue la primera en cantar “Bajo el cielo de Mantilla”. Sigue convenciendo, sigue removiendo la escarcha de los corazones más austeros.



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