El intendente Carlos Soria lograba anoche poco más del 50% de los votos. La alianza oficialista pasaba los 32 puntos. Sólo el ministro Randazzo viajó para festejar
De todos modos, con este resultado que arrojaban las urnas escrutadas el 49 % de las mesas el PJ rionegrino arrebataba el poder provincial a la UCR columna vertebral de la Concertación , que gobernó desde el retorno de la democracia en 1983.
A pesar de las siete boletas que componían la oferta electoral, la elección quedó polarizada entre dos kirchneristas: el delfín del actual gobernador, Miguel Saiz, y el intendente de General Roca, Carlos Soria.
Con ambivalencias, Saiz es uno de los pocos gobernadores del radicalismo que siguieron en las filas K, aunque también fue el candidato de la UCR con apoyo nacional. El ex titular de la SIDE durante el gobierno de Eduardo Duhalde llevó el sello oficial del kirchnerismo gracias a un tibio padrinazgo del senador Miguel Pichetto, espada del Gobierno en el Senado nacional.
La Casa Rosada siguió el escrutinio con la certeza de que cualquiera fuera el ganador, tendría un resultado a su favor. El bonus extra fue que con Soria se impuso la boleta del FPV, más allá que los orígenes y militancia del rionegrino dista mucho del de los Kirchner.
En tercer lugar y mucho más lejos quedó Magdalena Odarda, la candidata de la Coalición Cívica, que lograba anoche 5,61% de los votos.
Durante la campaña Barbeito fue acusado de utilizar recursos públicos provinciales y Soria de recibir apoyo económico del Gobierno nacional.






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