Primera huelga contra el nuevo premier griego

Los dos principales sindicatos de Grecia paralizaron la educación, la administración pública y los puertos del país en protesta por los recortes en el presupuesto y las políticas de austeridad promovidas por el nuevo primer ministro, Lukas Papademos. A dos días de que los países de la Eurozona destrabaran el sexto tramo de ayuda económica de 8000 millones de euros, el premier afrontó el primer paro general de 24 horas desde su asunción y el sexto en el país desde que comenzó el año.

“El gobierno ha cambiado pero las políticas siguen siendo las mismas: injustas, inmerecidas e ineficientes; y cargan todo el peso en los empleados, los pensionistas y los parados”, criticó Yanis Panagopulos, presidente de la Confederación General de Trabajadores de Grecia (GSEE). “La paciencia de la gente comienza a terminarse. Hay una gran tristeza y una gran cólera”, agregó a una radio local Ilias Iliopoulos, vicepresidente de la Confederación de Asociaciones de Funcionarios (ADEDY), el otro gremio convocante. El dirigente denunció que antes de fin de año están previstos recortes salariales y despidos de más de 20 mil personas.

La manifestación no registró incidentes y reunió a menos personas que en la huelga anterior de dos días, realizada en octubre pasado. Según la policía, hubo 17 mil personas en Atenas y 6000 en Salónica. Los gremios elevaron la cifra al doble en ambas ciudades.

En el marco de la jornada de protesta el gabinete de Papademos se reunió para discutir nuevas reformas –entre las que se encuentran más recortes salariales y de pensiones y la liberalización de profesiones cerradas a la libre competencia– con las que pretenden colmar las peticiones de sus acreedores internacionales. Aunque el primer ministro no quiso dar detalles, reconoció que las negociaciones con la banca y los fondos de inversión para la condonación voluntaria de un 50% de la deuda en manos de estos acreedores están siendo “difíciles”.

En la capital del país pararon los autobuses y los trenes durante algunas horas, mientras el metro, la Bolsa y los bancos permanecieron en funcionamiento. La marina mercante, la justicia, las escuelas y las universidades también adhirieron a la medida de fuerza.

En Atenas los representantes sindicales encabezaron la marcha hasta el Parlamento, donde entregaron un documento contra las medidas de ajuste que “quitan ganancias a los trabajadores, los pensionados y la economía”, mientras “aumentan la desocupación, deuda y problemas de las empresas, y por ende de la economía”. <

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