El candidato que impulsaba el "armador" político del Gobierno, Guillermo Almirón, perdió con amplitud frente a una lista independiente en el comicio en el que se renovaba la conducción de la Junta Vecinal de Playa Unión.
Por el contrario, la lista encabezada por Angel Tirso Chiquichano recibió un indisimulado respaldo por parte de los operadores gubernamentales, pero este apoyo no resultó suficiente para enfrentar con éxito lo que resultó el primer "test de capacidad" de los grupos que se nuclean alrededor del secretario general de la Gobernación.
Los observadores del comicio sostienen que la baja participación -apenas el 19 por ciento del padrón-, fue lo que evitó una derrota abrumadora del oficialismo, ya que la reducidad cantidad de votantes permitió que el uso del aparato achicara las diferencias con la lista ganadora.
El resultado es un llamado de atención para el sistema de construcción política del "buzzismo", que en más de una oportunidad parece no tener en cuenta las realidades locales y confía demasiado en el peso del sello gubernamental para resolver cuestiones que suelen resolverse con dos elementos de la política tradicional: "muñeca" y militancia en el terreno.
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