Los datos corresponden a un informe de la Casa del Encuentro y fue revelado por la Multisectorial de Mujeres de Santa Fe, luego de que se aprobara la norma que agrava la pena del homicidio de una mujer o persona trans cuando esté motivado por su condición de género.
En la mañana de hoy, desde la Multisectorial de Mujeres de Santa Fe consideraron que “es un avance porque se empieza a visibilizar, a partir del femicidio, lo que es la violencia contra las mujeres o aquellas personas que tienen la identidad de género femenino”, sostuvo Silvia Ferrero.
Consultada sobre si es la normativa “ideal” que estaban solicitando, Ferrero, manifestó que “desde el movimiento de mujeres siempre vamos a pedir por más que sería la figura penal autónoma pero la ley que salió es muy importante” y remarcó que “la temática de la violencia no se resuelve en el ámbito penal porque si llegamos hasta ahí la mujer ya murió”.
Por otro lado, consideró que “falta hacer muchísimo porque sino, no tendríamos la cantidad de mujeres muertas” y destacó que “no hay un registro oficial de femicidios si bien Nación está empezando a dar los primeros pasos” por lo que “los datos que tenemos son de la Casa del Encuentro e indican que al primer semestre son 119 mujeres muertas y 161 víctimas colaterales”.
Además “empieza a aparecer la figura del homicidio vinculante que es cuando se mata es a un hijo o hija para dañar a las mujeres. Tenemos que trabajar fuertemente lo que es la violencia de género”, dijo Ferrero para culminar.
Una historia violenta
La modificación del artículo 80 del Código Penal fue ponderada desde las organizaciones que defienden los derechos de género, entre ellas la Fundación Generar de Santa Fe cuya vicepresidenta señaló: “Es una vieja lucha del feminismos y de las mujeres en Argentina. En realidad se buscaba como figura autónoma, pero es un gran paso que se considere un agravante”, indicó María del Carmen Carranza.
En conversación con LT9, la dirigente destacó la posibilidad, de ahora en más, el pedido de prisión y reclusión perpetua. Al considerarse en este tipo de homicidios la violencia de género lo que se pone de relieve es “la historia de violencia anterior”. “Se trata de apuntar a que la pena se agrave y que se ponga atención especial a la violencia hacia la mujer, sobre todo en los operadores. Que la denuncia se tome con seriedad, que se siga el proceso, que las medidas se cumplan, que se siga controlando al agresor. Siempre en un femicidio hay una historia de denuncia y proceso anterior de violencia. El agravante pone el foco –definió– en esa violencia específica sobre la mujer por el hecho de ser mujer”.
Comentá la nota