Primer Round: La querella puso contra las cuerdas a la defensa

Comenzaron ayer los alegatos por parte de la querella quienes detallaron minuciosamente por qué los imputados son culpables de cometer hechos ilegales de espionaje y cómo en sus declaraciones se incriminaron entre ellos.
Además, comprobaron la contundencia de la prueba y los testimonios lo que “hace meritoria una condena ejemplar”. Por primera vez, la sala recibió a funcionarios, universitarios y militantes que se acercaron para dar apoyo a las víctimas de los delitos. Entre las presencias más destacadas estuvo Laura Conte, quien entre otras cosas, forma parte de Madres de Plaza de Mayo.

10.20 empezó la jornada número 14, la cual se escurrió en su totalidad al esgrimir las argumentaciones vertidas por la querella conformada por los doctores Eduardo Hualpa y Rodrigo Borda, pertenecientes al Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS). A su vez, tal como informáramos en anteriores publicaciones, Hualpa también fue víctima de espionaje ilegal perpetrado por los marinos que están sentados en los banquillos de los acusados.

Justamente, dicho abogado inauguró la etapa de alegatos haciendo hincapié en dos cuestiones por demás trascendentes. La primera fue relativa a “la importancia histórica” que significa discutir “sobre estos hechos que son de una gravedad importante, no sólo por las penas sino por las temáticas sobre el rol que tienen que jugar las Fuerzas Armadas en democracia”. Por otro lado, Hualpa remarcó: “Es preciso que se produzcan una gran cantidad de cambios, los poderes militares deben subordinarse a la autoridad constitucional. Debe retirarse a las Fuerzas Armadas como actor político dentro del país”.

Tras una breve introducción, el brazo tendido de Hualpa le traspasó la posta a Borda, y subió al ring judicial para encargarse de rematar las paupérrimas esperanzas de los imputados. A las 10.29, Rodrigo Borda comenzó a argumentar sobre la contundencia de la prueba, la fidelidad de los testimonios, la incoherencia del relato de los acusados y por sobre todas las cosas, cómo los superiores deslindaron toda responsabilidad en detrimento de los cargos inferiores.

La prueba y los testigos

Sirviéndose de un proyector que mostraba los diferentes documentos que incriminan gravemente a los 14 marinos, Borda dejó en claro que “en ningún momento la defensa confrontó las pruebas reunidas luego del allanamiento” y que, contrariamente, sí se preocuparon por defenestrar a Carlos Alegre. “Estos delitos fueron cometidos al amparo de la clasificación `estrictamente secreto y confidencial´. En este contexto asume particular relevancia el cúmulo de la evidencia secuestrada”. Además, el abogado también se encargo de desbaratar la hipótesis de la defensa sobre la “plantación de las pruebas”.

Con respecto a los testigos, Borda pronunció: “Los dichos de Alegre no pueden controvertirse. La declaración de Sánchez también corrobora los dichos de Alegre. La espontaneidad de Carlos Alegre milita a favor de la verisimilitud de sus dichos. A pesar que soportaron extensivos interrogatorios, la defensa se vio frustrada frente a la indemnidad del testigo por lo que lo agraviaron tratándolo de fabulador y loco. Y lo acusaron de loco sólo por haber denunciado las prácticas de inteligencias ilícitas. En efecto, tenemos una acusación con un relato coherente con la prueba existente, y por el otro lado si ponderamos en conjunto el relato de la defensa, nos damos cuenta que el relato es inverosímil y plagado de incongruencia”.

Marinos contra marinos

Un corte de luz hizo calmar el durísimo discurso que la querella propinó, pero la quietud duró tan sólo breves instantes. Al retorno de la energía, Borda se ajustó los guantes y les reprochó entre líneas, a los acusados, la falta de solidaridad y ética entre ellos mismos puesto que, cuando se concretaron las denuncias y el allanamiento, los superiores “se lavaron las manos” y declararon que nada tenían que ver con el “asunto”. “Los imputados no pueden hilvanar un relato coherente, al contrario, se incriminan entre sí. Además, también es incongruente la versión de los superiores y los subordinados. Nos interesa destacar las contradicciones de las máximas autoridades de la Armada”, señaló Borda y puso el ejemplo del aquel entonces Jefe de la Armada, Jorge Godoy, quien admitió que hubo espionaje ilegal pero que él no lo había ordenado. “No se puede hacer responder a un jerárquicos por los hechos libres, voluntarios y autónomos”, se deslindó Godoy. Lo mismo hizo el segundo en la cadena de mando, Benito Rótolo.

Para ellos, “la responsabilidad debe ser atribuida al Comando de Operaciones (Coop) y la Dirección de Inteligencia de la Armada (DIIA). Sin embargo, los subalternos señalan lo contrario. Esta incongruencia no es menor por eso la citamos y las traemos a colación”, le señaló el letrado a Su Señoría.

Una prueba trucha

En el transcurso del juicio, los acusados no sólo intentaron ensuciar el prestigio de los testigos y peritos, sino que también buscaron plantar una prueba falsa la cual habría hecho pasar a Alegre como la persona que habría inventado el espionaje. “Entre lo más burdo y grave que se hizo en este juicio fue la aportación de un CD por parte de la defensa en donde se procuraba atribuir responsabilidad a Carlos Alegre por algunos pocos archivos, en relación a todo el cúmulo de la prueba de cargo. Tal como explicó el perito informático Juan Villafañe, la escritura de dicho archivo informático fue posterior a la de la causa. Allí figuraba una semblanza de Das Neves, y registra como fecha de modificación el 17 de agosto del 2009, en una computadora registrada bajo el nombre de Familia Monzani Inteligencia. No se me ocurre ningún objetivo lícito que justifique esa maniobra y encima la defensa se negó a explicar el origen del CD”.

El fallo del árbitro

No hace falta preguntarse quién ganó este primer asalto, sino más bien afinar el lápiz y sacar cuentas si fue por puntos o directamente por nocaut. En el rincón está la defensa con los guantes en alto, sin bajar la guardia, aunque el árbitro pareciera empezar el conteo final. Hoy, comienza el segundo round y la defensa todavía deberá esperar para florear sus últimos golpes, que decidirán la contienda. Esto es así, pues le toca el turno al fiscal Fernando Gélvez, quien subirá al ring judicial para dictar su dictamen.

Conte: “A la democracia cuesta construirla”

Una de las visitas sobresalientes la aportó Laura Conte, vicepresidenta del CELS, quien expresó algunas palabras de aliento sobre el Juicio a los Espías: “Estoy conmocionada porque me parece un juicio muy importante sobre el tema de hacer inteligencia en plena democracia sobre todo para quienes estamos en la lucha y quienes sabemos lo que es la clandestinidad e la inteligencia aún en los momentos más duros”. La titular del CELS es madre de Augusto Conte, quien desapareció en la última dictadura militar, a los 21 años, cuando se desempeñaba como conscripto en las Fuerzas Armadas en el 76`. “A la democracia cuesta construirla, y eso lo debemos hacer todos. Yo vengo a acompañar a los abogados del Cels, órgano que nació con la característica de estar formado por padres de hijos desaparecidos “.

El CELS nació en 1979 para sobreponerse a la violación sistemática de los Derechos Humanos ejercida por la última dictadura militar. Entre otros fundadores se destacan Emilio Mignone, Augusto Conte, Alfredo Galletti y Boris Pasik. Actualmente lo preside el periodista Horacio Verbitsky.

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