El primer desafío del nuevo intendente

El próximo intendente de Córdoba deberá resolver en poco tiempo la licitación del sistema de transporte urbano de la ciudad.
El próximo intendente de Córdoba deberá resolver en poco tiempo la licitación del sistema de transporte urbano de la ciudad. El contrato de Coniferal, la única sobreviviente del modelo ideado por Germán Kammerath, vence este mes, mientras que el acuerdo precario con Ciudad de Córdoba termina en enero.

A diferencia de la licitación sucedida una década atrás, el futuro Ejecutivo se encontrará con ómnibus funcionando y con un contexto económico nacional favorable, por lo que puede ser una oportunidad única para dotar a la ciudad con un transporte público de calidad. También deberá resolver los problemas de un ejido urbano mal planificado, extenso, con largos recorridos para poder dar servicio a urbanizaciones a las que se les permitió radicarse en la periferia.

Otro desafío será la empresa estatal Tamse. Si se la mantiene bajo la órbita municipal, deberá eficientizar sus cuentas para evitar que siga perdiendo cada año 100 millones de pesos. Si se la privatiza, habrá resistencia de sus trabajadores y, al mismo tiempo, tendrá que garantizar que los barrios a los que llega no se queden sin colectivo.

Ya sea radial, circular o con troncales, con tarifa plana o escalonada, no debería cometer el error de improvisar o importar un modelo que no se adapte a las características únicas de la ciudad.

Por otro lado, las próximas autoridades municipales deberán tomar las riendas sobre el ferrourbano, el tren inaugurado por la presidenta Cristina Fernández en junio de 2009 y que jamás funcionó. Se ven obras, pero nadie en la Municipalidad es capaz de responder una consulta sobre su futuro. El subte es por ahora una promesa y su puesta en funcionamiento excederá la próxima gestión.

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