No hay maestras con síndrome de Down que ejerzan en alguna de las escuelas provinciales, confirmaron desde el Ministerio de Educación.
El caso de Noelia es el primero en su tipo en la provincia de Córdoba. En realidad, hay jóvenes con síndrome de Down que estudian Magisterio en terciarios oficiales y algunos egresados. Sin embargo, no se registran casos de maestras en ejercicio en instituciones provinciales o municipales.
El último caso conocido en Córdoba fue el de Rita Lucía Novaira, una maestra jardinera con síndrome de Down, que obtuvo su título en 2007 con un promedio de 7, pero que no logró encontrar un trabajo.
En notas periodísticas de octubre de 2008, Rita manifestó: “Quiero mi libertad, quiero mi independencia, por eso busco un empleo. Me gustan los niños y desearía descubrir si puedo trabajar con ellos”.
La mamá de Rita había asegurado, en esa ocasión, que en algunos jardines privados la rechazaban porque “no querían perder alumnos”.
Entonces, el caso generó polémica ya que desde algunos sectores se planteó que para ser docente es necesario acreditar un “apto psicofísico”. De esta manera, docentes con este tipo de discapacidades pueden ejercer como auxiliares y no como responsables de sala.
“Nosotros somos una escuela inclusiva, integradora que garantiza el derecho a la educación. Tenemos alumnos con síndrome de Down en el Magisterio y en el Profesorado de Historia. Y algunos egresados, como Noelia y Rita”, explicó Mirta Covino, directora del Instituto Superior Dr. Antonio Sobral.
“Estos chicos son muy perseverantes. Se los acompaña con tutorías y se trabaja con las familias”, agregó. “Noelia fue mi alumna. Siempre decía que quería ser maestra para contarle cuento a sus sobrinos”.
El presidente de Asdra, Raúl Quereilhac, aseguró a la agencia Télam que es una buena noticia “que uno de nuestros jóvenes esté inserto en el mercado laboral”.
No obstante, deseó que estas situaciones “dejen de ser noticia alguna vez, ya que todos los jóvenes deberían tener la posibilidad de trabajar sin que signifique una novedad”.
Quereilhac, reconoció: “Hemos avanzando, muchos de nuestros jóvenes están trabajando en distintos ámbitos, pero sabemos que aún falta mucho por hacer”.
La historia de Noelia “tendría que ser la de todos los chicos, ya que la postura de Asdra es que puedan estudiar en escuelas comunes”, subrayaron en Asdra.
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