Felices y sorprendidos por una repercusión que no buscaron, el correntino Alejo Camilo Raynoldi y Alberto Aníbal Cabrera se convirtieron ayer en el primer matrimonio homosexual celebrado en el Chaco bajo el imperio de la nueva ley civil nacional.
Poco antes de cumplir 21 años de convivencia, Camilo (de 46 años) y Alberto (de 42), se casaron ayer en un modesto salón de Lavalle 1415, lugar que oficia de templo de la religión que ambos practican, el africanismo. Acompañada por familiares y sus afectos más cercanos, la pareja eligió como testigos de la boda a Crescencia Cajs y Pablo Delgado. Mercedes Ojeda, jefe de la Primera Sección del Registro Civil de la capital provincial, fue la encargada de casarlos.
Diez minutos después de las 11, hora prevista para el casamiento, la asistente de la funcionaria dio lectura a los derechos y obligaciones de los contrayentes. Enseguida fue el turno de la pregunta de rigor, precisamente uno de los cambios de la ley 26.618 que introdujo la palabra contrayentes en lugar de marido y mujer. Tras el sí contundente de los novios, los declaró unidos en legítimo matrimonio y sobrevino el festejo con pororó. “Significa abundancia. Es lo mismo que el tradicional arroz”, comentaron a NORTE algunos de los invitados.
Todo concluyó cuando la pareja recibió la libreta de matrimonio y, luego, referentes del INADI Chaco entregaron una nota de salutación firmada por el delegado en la provincia, Nicolás Portillo. Ya en la intimidad del hogar y sin flashes de los medios que llegaron al lugar, celebraron con un modesto brindis. Hoy será la fiesta, también de características modestas, y por ahora no habrá luna de miel.
Deseo cumplido
“Cuando salió la ley dije que me casaba el 6 de agosto. Pero era un mero pensamiento”. La confesión pertenece a Camilo Raynoldi y, casualidad o no, ese deseo se cumplió justo ayer. “La única sensación que tengo en este momento es ver esta cantidad de gente. Me gustaría brindarles lo mejor pero no puedo porque no está dentro de las posibilidades económicas que tenemos”, comenta, todavía sorprendido por la repercusión. “No pensábamos que seríamos los primeros, pero tampoco importa mucho”, asegura, mientras alienta a otras parejas que todavía tienen dudas a dar el gran paso.
De casualidad
Una y otra vez, con gusto, cuentan la historia de un amor que sigue intacto. “Nos conocimos de casualidad, en la calle. Y a los tres meses decidimos estar juntos”, recordaron en diálogo con NORTE y minutos antes de dar el “Sí”.
A la hora de definir cualidades del otro, ambos coinciden en el apoyo permanente que encuentran en la pareja. “El es el gran apoyo que tengo en mi vida y es la persona que siempre está”, remarca Alberto y acota: “Más allá de todas las diferencias que puede haber en una pareja, siempre prevalece el amor”.
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