La elección presidencial se definirá entre los Hermanos Musulmanes y un ex funcionario del dictador. Hace un año, se iniciaron las protestas.
El futuro de la Primavera Arabe en Egipto se dirimirá entre los Hermanos Musulmanes y una facción política vinculada al ex presidente Hosni Mubarak, según sondeos de las elecciones presidenciales celebradas este miércoles y jueves. Así, habrá un eventual ballottage entre los Hermanos Musulmanes, que cantaron victoria al asegurar que su candidato, Mohamed Morsi, se impuso en la primera vuelta electoral, y Ahmed Shafiq, el último primer ministro de Mubarak y el candidato que garantizaría la continuidad del régimen en el país.
Los Hermanos Musulmanes alcanzaron los 5 millones de votos, sobre un total de 18 millones válidos, en las elecciones presidenciales del miércoles y jueves en Egipto, con el 90% de las mesas escrutadas, según cifras no oficiales que trascendieron en el país árabe. En el segundo lugar, aparecería el ex general de la aviación y ex primer ministro de Mubarak, Shafiq, con cerca de 4,5 millones de votos. Pero entre estos datos provisorios, sin confirmación oficial, la sorpresa la daría el tercero en discordia, el periodista y escritor “nasseriano” Hamdeen Sabah, que habría alcanzado más de tres millones de votos y a quien los analistas le daban escasas posibilidades.
Sin embargo, la sólida posición que estaría logrando en el largo y lento escrutinio le permitiría a Sabah tener chances de pelear un lugar en el ballottage. Podría así haber un segundo turno entre tres candidatos, según evaluó en rueda de prensa hace dos días el secretario de la comisión electoral, Hatem Bagato, para quien, si los primeros dos postulantes más votados alcanzaran una cifra similar de votos, en el ballottage la ley prevé que pueda ser inscripto un tercer candidato.
Fuera de competencia quedarían el moderado islámico Abdel Moneim Aboul Fouttouh y el secretario general de la Liga Arabe, Amr Mussa.
Las elecciones se celebraron en un escenario inédito para los egipcios, ya que fue la primera vez que acudieron a las urnas. Del resultado de los comicios, se sabrá cómo terminará la Primera Arabe en Egipto, que comenzó hace más de un año.
Alarma nuclear
Mientras se reanuda el diálogo diplomático entre Irán y Occidente por el programa nuclear de Teherán, un nuevo dato inquietó ayer a la comunidad internacional. El régimen de Mahmoud Ahmadinejad aumentó su capacidad de producir material nuclear sensible, instalando cientos de nuevas centrífugas para el enriquecimiento de uranio en un sitio subterráneo, según reveló ayer un informe de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA).
Rusia definió como “constructivos”, a pesar de “desacuerdos significativos”, el diálogo mantenido en Bagdad sobre el programa iraní entre Estados Unidos, Rusia, China, Gran Bretaña, Francia y Alemania) y Teherán.
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