En el juego del Antón Pirulero cada cual atiende su juego. Pero hay un director que puede hacer cambiar el juego a los demás participantes.
Lo que está analizando el kirchnerismo es habilitar las listas colectoras a nivel municipal y provincial, a pesar de que la ley lo prohíbe. Se habla de la posiblidad de que una misma fórmula nacional lleve tres candidatos diferentes a la Gobernación: Daniel Scioli, Martín Sabbatella y algún kirchnerista puro, aunque difícilmente Scioli esté dispuesto a arriesgar su futuro político en esta movida.
Además, los opositores están en contra de la habilitación de colectoras para las internas. Pero para las generales hay algunos candidatos comunales que podrían beneficiarse con este artilugio electoral, porque capitalizarían los votos que se dividen entre los oficialistas. Es el caso de La Plata, donde el kircherismo está en condiciones de presentar a no menos de cinco candidatos, que irían con colectoras y le restarían votos a la lista de Pablo Bruera, en caso de que decida ir por el sello del PJ. Mientras, en la oposición, si el Acuerdo Cívico y Social logra unificarse detrás de la candidatura del senador Javier Mor Roig, y el peronismo disidente con el diputado Gonzalo Atanasof, sus chances aumentan.
En la UCR realizarán la convención partidaria el próximo 16 de octubre, donde renovarán las autoridades convencionales y reformarán la carta orgánica del partido. Para ello, necesitan saber cómo será la definición para la elección de sus candidatos. Los actuales presidenciables del radicalismo, Ricardo Alfonsín y Julio Cobos, ya acordaron presentarse en internas junto a sus socios electorales del Acuerdo Cívico y Social. Pero necesitan saber cuáles son las condiciones para esos comicios. En el peronismo disidente, en cambio, las disputas internas y las indefiniciones se suman a la falta de certeza por las elecciones primarias.
Como sucedió con la sanción de la ley de Reforma Política Provincial en la Legislatura bonaerense, la última palabra la tendrá Néstor Kirchner. Pero la situación actual no es la misma que la de fines del año pasado, cuando se dio el debate en el parlamento provincial. El que reglamentará la ley es el gobernador Daniel Scioli, y su relación con Kirchner está cada vez más resentida. A esto se suma el creciente descontento de los intendentes bonaerenses con la forma de conducción del santacruceño, al que se suma el maltrato con el gobernador. Esa disconformidad ya la demostraron en la derrota electoral de Kirchner en las legislativas del año pasado, y podrían repetirlo en las elecciones del año próximo.
La semana pasada, el presidente interino del Senado Federico Scarabino expresó en un encuentro del grupo Descartes en un hotel platense, la necesidad de que la ley de Reforma Electoral se reglamente tal como fue sancionada sin la habilitación a las colectoras. Scarabino es uno de los ideólogos de la reforma política, junto con el vicegobernador Alberto Balestrini. Aunque el proyecto original pasó por el filtro de Kirchner.
Quejas opositoras
Varios dirigentes provinciales opositores coinciden en rechazar la forma en que el oficialismo está manejando la reglamentación de la reforma política en la Provincia. “Una comisión política del PJ no puede manejar la reglamentación de la ley”, dijo a Hoy el presidente del bloque de diputados bonaerenses de la Coalición Cívica, Walter Martello.
El legislador comparte con otros opositores el temor de que finalmente el oficialismo decida “volver atrás con la ley, no aplicarla en 2011”. Por su parte, la diputada provincial de la UCR Cecilia Moreau dijo a este diario que “en la Legislatura hubo una decisión de acompañar la reforma política para que haya internas abiertas y no podemos estar sin reglas todavía”. La legisladora explicó que en el radicalismo “hay que adaptar la carta orgánica de acuerdo a lo que dice la ley y esto hay que hacerlo con tiempo”. Desde el GEN de Margarita Stolbizer, el titular de la bancada en la Cámara baja provincial, Jaime Linares remarcó que “la ley dice muy claramente que debe haber un único candidato de partido único, las colectoras no tienen nada que ver con las colectoras por las que el oficialismo quiere juntar por distintos lugares y sumar a los vecinalistas”.











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