Todo cierra, Capitanich anunció que el personalmente se haría cargo de la seguridad del Superclásico.
El gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, negó haber hablado con los jefes de las barras de Boca y River para pactar que no haya violencia en el superclásico del miércoles, y desmintió así las afirmaciones de su prima Mariana y organizadora de ese partido.
"Desmiento categóricamente. Ha sido malinterpretada en sus declaraciones", afirmó Capitanich, desdiciendo a Mariana Kapetinich, quien había admitido que los barras se habían comunicado con el gobernador.
Cuando por Radio La Red, se le hizo escuchar el audio de la prima, que no deja lugar para la confusión, Capitanich se mantuvo en sus trece: "Objetivamente es lo que transmito, mi posición final y definitiva: desmiento totalmente un contacto de ese tipo".
Capitanich insistió que nunca tuvo "un contacto directo" con los barras También negó que los líderes de la barra, Mauro Martín y Martín Araujo, de Boca y River, respectivamente, hayan sido recibidos por él en el Chaco.
"De ninguna manera. Desconozco el contenido y las razones. La verdad no es así. Si quieran hacer un seguimiento vía Excalibur de las llamadas. No tengo por qué decir una cosa por otra", respondió.
El domingo, Marina Kapetinich aseguró a Radio La Red que su primo había dialogado con las barras para evitar cualquier tipo de incidente en Chaco.
Según aclaró la organizadora, los caciques de ambas barras se comunicaron personalmente con el gobernador a quien le habrían prometido evitar cualquier tipo de incidente en un partido que puede dar lugar a broncas encendidas, sobre todo por la situación actual de los Millonarios.
"Los barras se han comunicado con el gobernador de la provincia", aseguró la prima del funcionario y añadió que los barras prometieron “sólo alentar a sus equipos, y que no hay voluntad de algún enfrentamiento con el equipo adversario". También destacó que "el problema no es Boca contra River, sino las internas que tienen entre ellos".
Al parecer, los caciques de "Los Borrachos del Tablón" (barra de River), y "La 12" (barra de Boca) se habrían reunido con las máximas autoridades provinciales a principios de enero y habrían acordado no generar ningún tipo de incidente.
A pesar de la promesa, el operativo de seguridad será imponente dentro y fuera del estadio de Sarmiento de Resistencia, donde enfrentarán este miércoles a las 22.10 los dos equipos más grandes de Argentina.
Alrededor de 2.500 efectivos policiales estarán trabajando para garantizar la seguridad. Los números se traducen en más de 2.000 efectivos de la Policía de Chaco, más 400 de las fuerzas de seguridad nacionales (Gendarmería, Policía Federal y Prefectura Naval Argentina). También trazaron diferentes rutas para los viajes desde Buenos Aires hacia Chaco. Mientras que la barra de Boca viajará por la ruta 11 vía Rosario, los de River irán por la ruta 14, cruzando el puente Zárate Brazo Largo y entrando a Resistencia por el puente que la une con Corrientes.

Comentá la nota