La Brigada de Investigaciones Criminales de Chile reconoció que desde la tarde noche del domingo sabían de la presencia de los tres prófugos en la ciudad de Punta Arenas. Un total de quince efectivos de civil tomaron parte del procedimiento de detención que fue “intempestivo” y no dejó lugar a que los reos pudieran resistirse. Fue cuando salían del auto en el que dormían, estacionado frente a la casa de un conocido de ellos, en el barrio 18 de Septiembre.
En relación al propietario del vehículo en que se movilizaban “y dormían”, se lo indagó y aseguró que por cuestiones laborales conocía a uno de estos individuos –aparentemente Borquéz-, por lo que les dio cobijo. Esta persona reside en su casa de la calle denominada también como el barrio 18 de Septiembre en la numeración 2099, donde vive con su familia, por lo que les dio como opción a los reos dormir dentro de su vehículo, estacionado frente a este domicilio.
Precisamente cuando este lunes a las 10.30 de la mañana los prófugos salían del interior del rodado, fueron interceptados rápidamente por esta brigada, asegurando el hombre que los cobijó, “desconocía que estuvieran prófugos de la Justicia y menos de una prisión en Argentina”, indicó el prefecto Opazo.
Finalmente en cuanto a la fuga, la autoridad policial trasandina dio cuenta de “versiones dispares”, agregando, “lo que tenemos hasta aquí es que habrían cruzado la frontera a pie, y luego habrían abordado algún tipo de vehículo y en ese mismo cruzaron el estrecho de Magallanes a bordo del transbordador y llegaron a Punta Arenas. Estamos en proceso de confirmar esto, pero es la primera versión que aportan ellos”, explicó el prefecto Opazo, dando cuenta además de que aparentemente los prófugos carecían de una segunda etapa en este plan de evasión para continuar escapando hacia el norte del país.
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