Así lo reconoció el ministro de Hacienda, Marcelo Costa. Es para cumplir con el reclamo de la UCR de recortar el endeudamiento en 2013.
Con la sanción de la Cámara de Diputados y un panorama sin obstáculos para el PJ en el Senado, el Ejecutivo hizo un análisis de lo que se perderá con la reformulación presupuestaria que debió hacerse a raíz de las exigencias del radicalismo de reducir el déficit y el endeudamiento solicitado.
Obra pública y especialmente viviendas son los problemas que el Ejecutivo tendrá que sortear por segundo año consecutivo (en 2012 hubo subejecución presupuestaria en este rubro poder paliar el déficit) tras la condición puesta por el radicalismo para aprobar la pauta de gastos 2013.
"Al no tener mayoría en la Cámara de Diputados y en la de Senadores sos rehén de una situación en la que no podés desarrollar el plan de gobierno que el Gobernador con sus ministros habíamos pensado. Tenés que negociar y lamentablemente no se nos aprobó el endeudamiento tal como queríamos, que era principalmente para cubrir deuda (capital e intereses) y avanzar en obras", reflexionó el ministro de Hacienda, Marcelo Costa.
"Nosotros pediamos un endeudamiento de 1.530 millones de pesos que estaban pensados: 860 millones para la amortización de la deuda y 670 millones para obra pública. La deuda hay que pagarla sí o sí, los sueldos y las transferencias a los municipios también, por lo que a la larga se ve afectada la obra pública. Se pone en riesgo el plan de obras pensado pero bueno, habrá que hacer esfuerzos en mejorar lo más que se pueda la recaudación", ahondó Costa, quien cuestionó: "No nos dijeron dónde querían que ajustáramos, es decir, sobre qué áreas debíamos ajustar. Ante esta situación, terminamos aprobando un presupuesto que resultó ser la mejor alternativa o la que mejor se acomodaba a nuestras necesidades".
El recorte iba a impactar sí o sí en el ítem de obra pública al menos, así se advertía en el artículo 110 del presupuesto el cual dice: "Anteproyecto Plan de Trabajos Públicos (Obra Nueva)- Ejercicio 2013 - Forman parte de la presente Ley el Anteproyecto Plan de Trabajos Públicos (Obra Nueva) en su versión consolidada y desagregada. Dichas obras se financiarán en la medida que se consigan nuevas fuentes de financiación".
A raíz de esto, el ministro de Infraestructura Rolando Baldasso, detalló sobre la resignación de 600 millones de pesos en obras: "Hay algunas que tienen continuidad y tienen el financiamiento garantizado. Pero hay expectativas de intendentes y sectores que han planteado la necesidad de obras nuevas que si no hay financiamiento, no se harán".
El plan general de obras para 2013 es de 4.200 millones de pesos. De este monto, 1.400 millones de pesos están dispuestos para obras ya iniciadas y 2.800 millones de pesos para obras nuevas, ítem que se verá afectado con el recorte que terminará aprobando la Legislatura.
Lo cierto es que el endeudamiento pedido por el Gobierno, sumando varios ítems, llegaba a los 4.000 millones de pesos y finalmente sólo se le autorizaron casi 1.300 millones, incluyendo 400 millones de remanente del endeudamiento autorizado el año pasado que se usó a medias.
A esto, el vicegobernador, Carlos Ciurca, quien el jueves recibirá la pelota, le sumó a los efectos recorte, la afectación de viviendas.
"Con el recorte nos han condicionado en la construcción de viviendas ya que nos privaron de 300 millones de los 700 millones que teníamos como remanente de 2012 y sólo autorizándonos 400 millones. Esos 300 que se perdieron sin decirnos por qué iban directo a viviendas". Lo que no aclara Ciurca es que esos 400 millones autorizados deben destinarse al pago de la deuda que el Estado arrastra con sus proveedores.
"El radicalismo ha recortado la obra pública. Va a ser un año difícil, de austeridad y donde toda la apuesta estará concentrada en la agencia de recaudación", se lamentó el Vice, quizás pensando en que el año próximo deberán medirse electoralmente, por eso no descartó la ayuda nacional.
Previendo que la contrapropuesta radical se aceptaría, el Gobernador reflexionó el viernes al decir: "Lo más importante son los 900 millones de pesos para pagar los vencimientos de los empréstitos contraídos por la provincia de Mendoza. Acá no está en juego el nombre de un gobernador sino el de la provincia. El Estado en su momento tomé deuda y ahora hay que pagarlo. Después, si hay más o menos plata para obra pública u otro sector, bueno, veremos de dónde hacemos la economía presupuestaria", y agregó: Por ejemplo, en Seguridad la inversión en bienes de capital implica 75 por ciento de aumento.
No creemos que hay que recortar sino apostar y con respecto a la eficiencia en el gasto, hemos dado pautas. Recibimos un déficit de 2.500 millones y cerramos con un déficit de 700 millones, tenemos menos personal y no hemos afectado los servicios. No perdemos de vista que el gran objetivo es entregarle al proximo gobernador una provincia sin endeudamiento".
Como para redondear el análisis, el ministro de Hacienda adelantó: "Vamos a trabajar cabeza a cabeza con el Gobernador para ajustar aunque no sea una palabra que nos guste. Lo que está funcionando, sin embargo, no se va a frenar".


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