Pérez reúne a los intendentes del PJ para presentar su plan de viviendas

El encuentro se realizará el viernes. El desafío inicial es encontrar la fórmula y los fondos para construir al menos unas 11.000 casas.
Francisco Pérez necesita desplazar la agenda pública hacia una zona menos incómoda que la de la minería. Por eso este viernes planteará un tema fuerte: el esperado plan de viviendas para reducir el complejo déficit habitacional que tiene la provincia.

El ministro de Infraestructura, Rolando Baldasso, ya está llamando a los intendentes del justicialismo a un plenario que se hará ese día y en el que el gobernador dará la noticia. Todos están esperando novedades, ya que la vivienda social y para la clase media son necesidades acuciantes.

Así lo indicó Alejandro Abraham, de Guaymallén, quien precisamente es uno de los principales jefes comunales oficialistas que fogonea el debate minero, pero está dispuesto a relegarlo en la lista de prioridades.

"La vivienda nos está apretando a todos y hay una demanda muy grande", reconoció Abraham. Y agregó, respecto de la minería: "Yo no cambio mi opinión pero acepto y respeto la decisión del gobernador".

Señales. En materia de viviendas, las señales del gobernador hasta aquí han sido algo difusas.

Paco sostiene que hay varios planes con financiamiento privado y público que están listos para anunciarse, pero todavía no da detalles. El viaje a los Estados Unidos de la semana pasada, aparentemente, permitió que conociera algunas alternativas para conseguir el dinero necesario.

A priori, el diagnóstico es preocupante. En el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) se calcula que sólo el déficit habitacional que han dejado las anteriores gestiones ronda las 11.000 casas. Pero el déficit global de la provincia sería 10 veces más alto.

También advierten en el IPV sobre la falta de plata para afrontar la primera etapa del esperado plan habitacional: unos 300 millones de pesos.

Cualquiera sea la solución que Pérez y su equipo han ingeniado para afrontar este enorme problema, lo cierto es que el Gobierno confía en el respaldo político y de gestión de los municipios para tratar de dar soluciones.

Gira y anuncios. El gobernador se sentará cara a cara con sus intendentes el viernes al final de una semana colmada de actividades con el Gobierno Nacional, en las que intentará demostrar que la minería no ha fisurado la "sintonía fina".

Paco hará un par de viajes a Buenos Aires en estos días y el jueves participará de una teleconferencia con la presidenta cristina Fernández para la inauguración de un polideportivo en General Alvear. "Si hubiera enojo de la Casa Rosada, no nos invitarían a nada", razonó un funcionario frente al rumor de que la postura de Pérez (la semana pasada mandó decir que en Mendoza no hay viabilidad social para la minería metalífera) provocó un cortocircuito.

Los intendentes promineros del PJ están resignados a que sea como el gobernador dijo. Por eso Abraham ya bromea con la minería y se califica, junto al de Las Heras, Rubén Miranda, como un "intendente contaminante".

El hombre fuerte de Guaymallén, quien además es el conductor del peronismo provincial, asegura que a la minería se la rechaza sólo allí donde no se la conoce. "La encuesta que publicó El Sol lo confirma", afirmó ayer Abraham, después de leer en estas páginas un sondeo del encuestador Santiago Alé que refleja niveles de adhesión social a la minería en San Juan y San Luis que no se repiten en Mendoza.

"Coincido con Calle 13: yo tampoco quiero minería contaminante. Por eso soy un ambientalista prominero", dice Abraham, quien tiene una verdadera batería de ironías para enfrentar los cuestionamientos sociales y políticos que por ahora están frenando las minas en Mendoza.

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