El gobernador fue reprobado en el estadio, antes del comienzo del partido entre Argentina y Sudáfrica. Debía ir junto a Federico Méndez al centro de campo a entregar la ovalada, pero prefirió no hacerlo.
El malestar para el mandatario comenzó cuando entregó una plaqueta a Macarena Rodríguez y Silvina D'Elía, las Leonas mendocinas que lograron la medalla de Plata en Londres 2012. Las deportistas fueron ovacionadas, pero Pérez recibió inesperados silbidos que se multiplicaron por todo el estadio.
Para evitar repetir la situación, Pérez decidió no ir al centro de la cancha a entregar la pelota. De esa tarea se encargó solamente el ex jugador de Los Pumas.

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